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miércoles, 24 de abril de 2013

El principal empleador del país... y un desafío personal

Los datos del Censo 2012 me han permitido ver cual es el mayor empleador de Chile. 

No es el Estado. No es ninguna empresa minera. No es una empresa de "retail". No es un Banco. No es ninguno de los grupos económicos existentes en Chile, ni siquiera poniendo a todos los empleados de todas las empresas en las que participan. 

El mayor empleador de Chile es... el autoempleo. Efectivamente, de los 6.674.155 personas ocupadas en el país, 1.377.895 son auto empleados (un 20,64% de la población activa). Uno de cada cinco personas laboralmente activas trabajan por cuenta propia, desde vendedores ambulantes a científicos y consultores estratégicos. Si fuesen una empresa, serían por lejos la que más gente "contrata"

Las cifras requieren de un análisis más profundo. Mirando el nivel de autoempleo según la formación eduacional recibida, los porcentajes varían. Mientras menos formación, mayor porcentaje de la población activa tiene un autoempleo:


Entre la población menos formada uno de cada tres personas laboralmente activas trabaja por su cuenta, mientras que entre la población más formada la proporción es de una cada seis, es decir, la mitad. Una pregunta que aclararía mucho estas cifras no se hace en el Censo: ¿Ud. trabaja por su cuenta porque no ha encontrado empleo o porque quiere? Si son pocos los que trabajan por su cuenta porque quieren, hay un tema no menor en estas cifras que debe preocupar a la autoridad política, pues se estaría frente a una realidad con alta vulnerabilidad laboral: el trabajo por cuenta propia tiene, en esos casos, mucho de precariedad. En cambio, si fueran muchos los que están trabajando por cuenta propia porque quieren, eso serían muy buenas noticias para la economía chilena. 

La sociedad del conocimiento en la que estamos inmersos está haciendo "líquido" el mercado laboral. El teletrabajo y el tele emprendimiento permiten encontrar oportunidades de ganarse la vida que son independientes del entorno económico en el cual se vive. Puedo estar viviendo en Chile, pero conseguir mis ingresos fuera de Chile sin moverme de Chile. O puedo conseguirlos dentro de Chile pero comprando fuera de Chile sin tener que salir del país. 

No es retórica. Durante el año 2010 hicimos desde el Gobierno un plan piloto con más de mil personas, consistente en un taller de capacitación en auto emprendimiento compuesto de 6 módulos de 4 horas cada uno. El 40% de ellos ya estaban vendiendo antes de que terminara el taller. El 18% ya había vendido algo al terminar el taller, y para el 13% era su única fuente de ingresos, al terminar la capacitación. 

Conseguir "ganarse la vida" a través de las oportunidades que ofrece Internet es algo que está creciendo en el mundo entero. Hay múltiples casos de personas que verdaderamente han podido generar más ingresos de los que jamás imaginaron que podrían hacer. 

Y es aquí donde nace el desafío personal. Llevo años escribiendo sobre la Sociedad del Conocimiento y sus oportunidades, y sin embargo sigo ganándome la vida "a la antigua", fuera de Internet. Me he hecho el desafío de que para el año 2015 mis ingresos provendrán desde Internet y solo desde Internet. Desde cualquier lugar del mundo, con lo cual vivir en mi país de origen será una opción, no una necesidad. Con ingresos diversificados en su naturaleza y en su geografía, de forma que las recesiones no me afecten. El año en curso es el año de "armar el modelo". El año 2014 será el año de transición. Y el año 2015 será el año de "desacople", cuando espero no tener nunca más que depender de un trabajo presencial. La primera parte del camino ya está hecha, puesto que me encuentro entre los que han decidido trabajar por cuenta propia porque quieren, y hasta ahora me ha ido bien. El paréntesis que tuve trabajando para el Gobierno 18 meses no ha hecho sino aumentar el valor que tiene para mí trabajar por cuenta propia. 

Voy a compartir ese proceso desde este blog. Puede que hayan muchas personas que aspiren a tener esa libertad de acción y de opciones que uno tiene cada mañana trabajando por cuenta propia en un "lugar" virtual con miles de oportunidades, y quiero compartir mi experiencia para que se atrevan a dar el salto, o s están en ello pero les cuesta salir adelante, mostrarles un camino. Me encanta la idea de que haya muchas personas que se independizan - para siempre - de las rutinas y de los "jefes". Pienso en personas que no se atreven a dar el salto: porque tienen que llegar todos los meses con un sueldo a la casa, porque no creen que se pueda, porque les da miedo la incertidumbre, por tantas cosas. Internet ofrece oportunidades jamás soñadas para quienes piensan que solo hay una forma de trabajar (contratado por alguien que te entrega un dinero a cambio de un trabajo cada mes). La posibilidad de trabajar en aquéllo para lo que tenemos talento y nos gusta, de estar en nuestro "elemento" como diría Ken Robinson, es mucho más alta en Internet que fuera de ella. 

El proyecto es sencillo: empaquetar mi know how y venderlo a un precio muy asequible. Desarrollaré para ello MOOCs (Massive Online Open Course) en Udemy.org y veremos que pasa. Aprenderé además cómo se desarrolla un negocio Online de venta masiva de contenidos, y usaré lo que sé de Google Adwords (que no es poco, ya que me gano la vida con ello). Lo que vaya aprendiendo en el proceso quedará aquí, para quien pueda aprovecharlo.  

Me interesa además hacer público este desafío porque se genera de esa forma un "accountability" personal que sirve de catalizador a los esfuerzos que hay que hacer para sacar adelante un proyecto de este tipo, que no son pocos. Armar un MOOC no es ponerse frente a una Webcam con una Power Point a explicar cosas. Es harto más complejo - que no es lo mismo que más complicado. También narraré mi experiencia al respecto. 

Y ese es mi primer "tip" para embarcarse en un autoempleo vía Internet: hazlo público, y crea un compromiso ante el cual tienes que actuar con plazos y metas definidas. 

Alfredo Barriga

miércoles, 31 de octubre de 2012

Licencia Medica Electrónica en FONASA: ¿Por qué no se masifica?

Por cuarta vez se realizó una encuesta entre médicos que utilizan la Licencia Médica Electrónica (LME), que muestra un aplastante respaldo a este  nuevo proceso que afecta a millones de personas en todo el país.  

Antes de la LME, los pacientes tenía que volver a la empresa después de ir a la consulta a dejar una copia de la licencia médica. La empresa enviaba una copia a la ISAPRE, la que se pasaba a auditoría antes de autorizar el pago. Como el proceso podía ser largo, el pago de los días faltados a veces se recuperaba en la planilla de sueldo del mes siguiente al de la enfermedad. Para detectar fraudes, la ISAPRE tenía que ingresar manualmente todos los datos de cada licencia en sus sistemas. Las empresas también debían digitar nuevamente los datos de la licencia médica en sus sistemas de Recursos Humanos (RRHH)

Desde que se incorporó la LME en el sector privado de salud, el sistema se simplificó enormemente para todos: el paciente ya no tiene que volver a la empresa a dejar una copia; la ISAPRE y la empresa reciben inmediatamente la información de forma electrónica y pueden procesarla a continuación; los sistemas de RRHH han generado interfaces hacia el sistema lo cual evita la doble digitación; los médicos cuentan con un sistema más sencillo para tramitar las licencias médicas, y los errores de codificación y los fraudes se han reducido al contar con información confiable y en tiempo real acerca de la emisión de licencias médicas. Para los médicos y las empresas debe resultar absurdo tener que seguir con los dos sistemas, ya que no todos los usuarios que llegan a su consulta tienen ISAPRE, ni todos los empleados de una empresa tienen ISAPRE. Primera gran razón de masificar la LME: racionalidad en el sistema. 

Hace casi un año atrás se licitó la LME para el sector público de salud (FONASA). Se llevó a cabo un Plan Piloto que ha sido hasta ahora muy exitoso, habiendo llegado ya a las 100 mil LME emitidas. No solo se agilizaron los trámites, sino que además se redujo el plazo de pago de la licencia al paciente desde los actuales 60 días a 15 días, que aunque aún están lejos de los 3 días que tardan las ISAPRES, al menos permite que en un buen número de casos los usuarios de FONASA cobren los días faltados por enfermedad el mismo mes que la tuvieron. Demás está decir que los usuarios de FONASA son las clases menos acomodadas, que hoy tienen que esperar 60 días para cobrar, mientras que los clientes de las ISAPRES, que son las más acomodadas, cobran el mismo mes que se enfermaron. Segunda gran razón de masificar la LME: igualdad en el trato a los trabajadores del país. Lo que hoy existe, sin que haya sido provocado a propósito, es una discriminación por la que reciben un peor servicio las personas con menos recursos. 

No solo se lleva a cabo el Piloto. También se presenta un Proyecto de Ley (PL) en el Congreso donde se dice que el ahorro para el Estado sería de unos 80 millones de dólares en dos años. El Senador Ruiz-Esquide se opuso al proyecto alegando que la LME significaría el despido de personal del Compín, cuando de lo que se trata es que la misma gente en Compín y FONASA hagan la misma pega en 15 días en vez de los 60 que hoy tardan, mediante una reingeniería de procesos que supone que parte del rol de los compines se lleve a FONASA para hacer más ágil el proceso. Luego resultó que se podía llevar a cabo el cambio sin necesidad de un PL. Tercera gran razón para la masificación de la LME: mejor gestión de recursos públicos de salud. 

La LME fue parte de la Agenda Digital del Presidente Piñera durante la campaña. Cuarta y última gran razón de masificar la LME: es parte de la Agenda Digital de la campaña, y se ha demostrado que se puede hacer y que funciona. 

En FONASA se emiten anualmente 3,5 millones de Licencia médicas. No me puedo explicar que, habiendo tenido un  plan piloto exitoso, la LME de FONASA no se masifique. El Gobierno se llenaría de elogios, los usuarios se verían beneficiados, una discriminación real aunque no deseable en el trato a trabajadores sería superada y FONASA mejoraría su gestión al reducir el fraude. ¡Todos ganan! ¿Qué argumento hay entonces para retrasar su masificación?  

Como defensor de la obra de este Gobierno y en especial de su Agenda Digital, espero sinceramente que, cualquiera que sea la causa, se supere lo que sea que está deteniendo la masificación de la Licencia Médica Electrónica y se otorgue a los millones de chilenas y chilenos que hoy dependen de FONASA para financiar su salud el mismo servicio que actualmente ya reciben de forma universal quienes pagan a una ISAPRE. 


Alfredo Barriga

jueves, 16 de agosto de 2012

Estrategia Digital para 2020


De aquí al año 2020 la Economía Digital va a irrumpir con especial fuerza en el mundo entero, generando oportunidades de trabajo y emprendimiento como no se había visto en mucho tiempo[1]. Los puestos de trabajo necesitarán habilidades y competencias distintas, y el sistema educacional va a cambiar radicalmente para atender esta nueva necesidad. La incorporación de plataformas digitales en la energía, el transporte, la educación y la salud van a ser especialmente importantes. El término de moda va a ser “smart” (inteligente).  Ciudades inteligentes, salud inteligente, transporte inteligente, energía inteligente, minería inteligente, agricultura inteligente… país inteligente. Esa es la estrategia digital de, por ejemplo, Corea del Sur.

Chile tiene de verdad una oportunidad histórica de subirse a esta nueva era y pasar a estar entre los países de avanzada. No van a ser las actividades tradicionales las que van a dar a nuestro país el sello de “desarrollado” que tanto anhela, y de hacerlo, no será para el año 2020. Una Estrategia Digital de país que tenga en cuenta las meta-tendencias que ya están ocurriendo en el mundo es el camino más corto hacia el desarrollo. Será lamentable que dejemos escapar esta oportunidad. Como dijo el Presidente Piñera en su discurso de campaña, la Sociedad del Conocimiento no tendrá paciencia con los países que la ignoren y entregará enormes oportunidades a los países que la abracen.

Para aprovechar esas enormes oportunidades, en la Estrategia Digital debe estar en primerísimo lugar  el acceso universal a la Banda Ancha en todos los hogares de Chile. En segundo lugar, deberá entregar una visión de educación para el siglo 21, donde las competencias y habilidades más necesarias serán alrededor de las tecnologías de la información y la generación de conocimiento. Mucho está sucediendo, y muy rápido, respecto de nuevos paradigmas en la educación, como he comentado en varios posts. En tercer lugar, deberá haber una propuesta para el código del trabajo, que va a quedar anacrónico con las nuevas modalidades de trabajo que se vienen. Cada vez van a haber más “profesionales de portfolio” o empleo 2.0[2], y están completamente vulnerables frente a sus empleadores con el actual marco jurídico. En cuarto lugar, el marco jurídico de Chile tendrá que adaptarse a una nueva realidad económica que no conoce de fronteras físicas ni de nacionalidad, en un mundo verdaderamente globalizado y basado en bienes intangibles generados por el talento de las personas. El actual marco jurídico del país fue hecho considerando una nación con fronteras, industrial, agraria, y de servicios tangibles. Y en quinto lugar, el foco del Estado también va a cambiar debido a todos estos cambios que se avecinan, y es necesaria una institucionalidad acorde a esta nueva realidad. Fondos y programas que fueron creados para una economía tangible deberán reconvertirse para una economía intangible, que es la que va a crecer y a la que hay que apostar. Como organización, el Estado es  la más anacrónica de Chile, operando aún bajo paradigmas del siglo 19. La “mentalidad de silos” no ha cambiado, y ello hace del Estado una organización ineficiente, costosa y torpe para cumplir su misión. Es necesario crear una mayor transversalidad operacional, para lo cual el experimento de Chile Atiende es un muy buen referente.

La Estrategia Digital del país debe ser, como lo indica el término, estratégica. Y muy, muy audaz, porque los próximos 8 años van a ser cruciales, las apuestas son altas y las cosas van a cambiar muy rápido. Nos jugamos seguir dentro de los países que avanzan o quedar fuera. Me sentiría decepcionado si de esta estrategia saliera un Chile 2.1, cuando lo que necesitamos es un Chile 3.0

Alfredo Barriga
Consultor en estrategia digital


[1] Cif Informe “Internet Matters” de Mc Kinsey, mayo 2011
[2] Fernando Vigorena, libro “Empleo 2.0”

domingo, 12 de agosto de 2012

Agenda digital en buen camino


La agenda digital del Gobierno está bien encaminada, y ya están saliendo los frutos. Han pasado tres cosas para este cambio en el último año:
  1. En primer lugar, creo que ha habido un cambio por parte de varios Ministros, Subsecretarios y Jefes de Servicio que han visto los beneficios tangibles del uso de TIC para los ciudadanos, para los funcionarios del Estado, y para la calidad de los servicios que presta el Estado. De esta forma, los proyectos TIC han dejado de ser “proyectos técnicos” para convertirse en proyectos de mejora de productos del Estado. Ya son proyectos de negocio, en el buen entendido del término.
  2. En segundo lugar, la elección de la gradualidad como paradigma de incorporación de TICs. Más que un cambio radical, disruptivo y profundo, se ha optado por una estrategia de escalamiento continuo, por la cual se van generando continuamente cambios que sumados generan un nuevo paradigma.
  3. En tercer lugar, un énfasis en el mediano y largo plazo. Hacer lo que se pueda hacer ya mismo, pero alineado en una visión estratégica.

Quiero destacar cuatro ejemplos de lo anterior.

El Ministerio de Educación, a través de Enlaces, ha puesto en marcha la incorporación de los contenidos de la Khan Academy en mil colegios públicos. Pocas noticias me han dado tanta alegría este año como esta.  Ya no se trata de “otro plan piloto” (en lo que nos habíamos convertidos en líderes mundiales), sino de un cambio de paradigma en regla. Las TIC  en el aula ya no consisten en entregar computadores, sino de mejorar la metodología de enseñanza. Las TIC, al servicio de la calidad de enseñanza. La idea es que se genere una dinámica por la cual poco a poco sean los profesores innovadores quienes den el siguiente paso (gradualidad): “flipping the classroom”. Aprender vía Internet – Khan Academy – en la casa, y aplicar lo aprendido en la sale de clase, generando una tutoría más focalizada, por parte de los profesores, en los alumnos con más dificultades. Eso es generar igualdad de oportunidades desde el comienzo. Mi única decepción es que esta noticia no haya sido noticia. Muestra que, efectivamente, a pesar de lo que haga el Gobierno, la Agenda Digital no es parte de la agenda del país… aún.

El programa Chile Atiende ha supuesto un cambio de paradigma en la forma en que el Estado se relaciona con el ciudadano. Para mí la parte más importante de este cambio de paradigma es superar la “cultura de silo” que está demasiado arraigada en la organización del Estado. Juntar 14 instituciones para entregar en  común más de 1.800 beneficios del Estado bajo una sola estructura es algo verdaderamente notable, cumpliendo por primera vez con la antigua idea de “ventanilla única”. Ha supuesto además capacitar a funcionarios públicos y mejorar el valor agregado que entregan, sacándolos de trabajos administrativos repetitivos - que, lo quieran o no, acabarán haciendo las máquinas. Se cumple así uno de los paradigmas de la Sociedad del Conocimiento que frecuentemente comento en mis presentaciones: que el “funcionario público”  (movedor de procesos) debe dar paso al “gestor público” (solucionador de problemas). Con este paradigma pienso que el Estado puede realizar “órdenes de magnitud”  de más y mejores cosas con el mismo presupuesto. Porque el foco del servicio pasa a ser el ciudadano, pero atendido por otros ciudadanos. En definitiva, apalancando el know how y el talento existente en los funcionarios públicos para que produzcan valor en vez de producir gastos. Es el primer paso decisivo hacia un Estado del Conocimiento. Mis felicitaciones también.

El MINSAL, en conjunto con FONASA, ha generado una Estrategia Digital de Salud que es funcional al Plan de Salud 2010-2020. Ha habido agendas digitales de salud anteriormente, pero el foco era la digitalización de la salud. La diferencia en este caso está en que el foco es el Plan de Salud 2010-2020. Se ha analizado el Plan y se ha analizado la realidad digital del Sector Salud, identificando por un lado aquello que hará falta cambiar en la realidad digital para que el Plan de Salud sea exitoso, y por otra parte aquello con lo que se podría contribuir a mejorarlo. La otra novedad es que por fin se está comprendiendo la importancia del marketing en la implementación de proyectos TIC complejos. Se identificaron 8 stakeholders y se elaboró un plan comunicacional para cada uno de ellos, de forma que no solo estén bien informados de lo que se va a hacer, sino que lo estén en un lenguaje coloquial y se sientan cómodos en el rol que les toca llevar a cabo, con una participación directa, abierta y transparente. El portal desarrollado permitirá conectar por primera vez a los Jefes de cada Proyecto con el público general, para explicar qué están haciendo, cuánto han avanzado, y cómo les va a beneficiar.

Por último, a lo anterior se añade la reciente licitación con un presupuesto de 160 millones de pesos para ayudar a la Secretaría de Desarrollo Digital (hoy dependiente de Subtel) en la generación de una Estrategia 2020, iniciativa que tengo muy presente porque participé en su génesis. Oliver Flögel ha conseguido que se pueda materializar con un presupuesto que no tuve. Esto permitirá contar con una muy buena estrategia, llevada a cabo con participación de muchas personas a través de los Diálogos de Desarrollo Digital, de los cuales ha habido ya 3 versiones.

En definitiva se están dando los pasos para que poco a poco desde el Estado se comiencen a incorporar los nuevos paradigmas de la Sociedad del Conocimiento. Resta ahora desear que el resto de los estamentos (sociedad civil, sector privado, academia, think tanks, partidos políticos) respondan con entusiasmo. De lo contrario, esta agenda digital corre el peligro de volver a caer en el desuso, y ya no podemos permitirnos ese lujo a estas alturas.

Alfredo Barriga

martes, 5 de junio de 2012

Estrategia digital para la salud en Chile

Existe la imagen, manifestada una y otra vez en encuestas, que la salud pública en este país de América Latina carece de agilidad, oportunidad y recursos para cumplir su rol y funcionamiento. El Ministerio de Salud chileno ha generado una Estrategia Nacional de Salud para el decenio 2010-2020, en la que se atacan las causas de los problemas de este sector desde una perspectiva holística, enfocándose en las patologías propias del decenio y en una medicina preventiva, que en definitiva supone direccionar los esfuerzos a mantener una población sana más que a curar una población enferma.

Para que esa Estrategia Nacional de Salud sea posible, requiere una Estrategia Digital propia. La salud fluye sobre dos grandes canales: información y procesos. Si cualquiera de las dos fallan, por buenos que sean los planes y soluciones médicas, no se alcanzarán los resultados previstos. Para ello se ha de contar con sistemas de información sólidos, confiables e interconectados.

Mejor información supone mejor salud. La realidad hoy en día es que la información del sector salud está fragmentada y desconectada. Ningún prestador puede afirmar tener todos los datos de ningún paciente. Los prestadores guardan la información que tienen, como una forma de establecer barreras de salida de sus pacientes y no la comparten con los demás prestadores. No hay acuerdo en los estándares de interoperabilidad, y los sistemas de información hospitalaria (HIS por sus siglas en inglés) son propietarios y cerrados.

Por ello, un primer paso es la homologación de los sistemas HIS junto con un modelo de intercambio de datos único y eficiente. Debido a la autonomía de los hospitales públicos, esto requiere de un fuerte involucramiento y apoyo por parte del Ministerio de Salud de Chile, el que tiene que trabajar muy coordinado con FONASA, el asegurador público que atiende a más de 13 millones de chilenos. El ideal sería establecer una institucionalidad propia y única cuyo foco sea la informatización de la red, de forma de potenciar todas las sinergias posibles, y generar una plataforma que integre la gestión clínica con la gestión financiera. Lo anterior parece de perogrullo, pero lo concreto es que hoy no están unidas.

La consolidación de la información de salud tendría, como primer y mayor beneficio, que la información de cualquier paciente estaría disponible dónde y cuándo hiciera falta; generaría además una cantidad de información agregada valiosísima para monitorear y medir el efecto real de las políticas públicas de salud, y realizar acciones correctivas en forma oportuna. Hoy, esos datos no están disponibles y es dificilísimo llevar a cabo monitoreo de políticas públicas.

No es un secreto para nadie que los procedimientos dentro de la salud pública son engorrosos, enredados y algunas veces frustrantes para quienes se atienden. Para agilizarlos, el medio más eficaz, eficiente y económico es que corran sobre plataformas digitales, con una reingeniería de procesos y su posterior automatización. Ello permite coordinar transversalmente los mismos, acercando realmente la salud pública al paciente y entregando soluciones oportunas en tiempo y calidad. Permite, además, una mejor gestión y control en la asignación de los fondos y recursos para este sector.

Focalizando la estrategia digital de salud en esos dos aspectos, y dotando a la salud pública en Chile de una institucionalidad propia que pueda acometer la magnitud de los proyectos que se requieren permitirá saldar una cuenta que tienen las tecnologías de la información con la salud desde hace algún tiempo: un retorno sobre la inversión acorde a las expectativas que crea.

Alfredo Barriga

jueves, 10 de mayo de 2012

SIMCE TIC en Chile muestra baja preparación para la Sociedad del SXXI


Este martes la Fundación País Digital llevó a cabo un desayuno de trabajo para analizar los resultados de la primera prueba SIMCE de TIC llevada a cabo en Chile el 30 de noviembre de 2011.

Lo primero y más positivo es que se haya realizado esta encuesta sobre el uso de TIC por parte de escolares tanto del sector público como privado y subvencionado.  Esta fue tomada por 10.321 estudiantes de 2° Medio, distribuidos entre 505 establecimientos a lo largo del país.

La prueba mide el nivel de desarrollo de las Habilidades TIC para el Aprendizaje que han alcanzado dichos estudiantes. Estas habilidades incluyen el manejo de las herramientas tecnológicas a disposición, sumado a la aptitud para enfrentar y resolver problemas de alta complejidad cognitiva, interactuar con otros y desenvolverse de forma ética y ajustada al marco legal dentro de ambientes tecnológicos, lo que se expresa en la capacidad de los estudiantes para resolver problemas y tareas escolares reales en un ambiente virtual, a través del uso de aplicaciones computacionales regularmente utilizadas.

Los resultados de la prueba se midieron sobre la base de un puntaje, dividiéndose el mismo en tres categorías: básico (245 puntos o menos), intermedio (entre 246 y 335 puntos) y avanzado (más de 335 puntos).

Quienes estamos al tanto de la realidad chilena en el uso de TIC esperábamos resultados bajos con desigualdades altas. Lo que no esperábamos era la magnitud de las diferencias.

Efectivamente, el porcentaje de alumnos que alcanzaron nivel avanzado en el segmento socioeconómico alto es 56 veces superior al mismo porcentaje en el segmento socioeconómico bajo (16,9% vs 0,3%). La misma comparación entre colegios privados y colegios públicos de de 30 veces más en los primeros que en los segundos (18,2% vs 0,6%).

El promedio de puntaje es bastante parecido en todas las regiones, aunque la Región Metropolitana junto con la V sobresale un poco respecto a las demás (una pista: tienen mayor cobertura de banda ancha).

Me llamó la atención el porcentaje de alumnos que consiguieron el nivel avanzado en colegios privados. Aquí es donde, en teoría, se educa la elite de Chile. Hubiera esperado un porcentaje más alto de alumnos en esta categoría. El 18,2% obtenido resalta aún más la gravedad de las diferencias con las clases menos acomodadas. Es decir, las clases más acomodadas están con un bajo porcentaje en nivel avanzado, y sin embargo, tienen 56 veces más que las clases más bajas.

A grandes problemas, grandes soluciones. Chile necesita un proyecto como el que se impulsó en Portugal o en Uruguay, entregando un computador por alumno y con conexión a Internet. Lo que no haría sería entregarlos, sin más. Sería un derecho para los alumnos siempre y cuando el colegio (público o particular subvencionado) tenga un proyecto de incorporación de TIC en el aula, basado en alguno de los muchos nuevos paradigmas que han surgido y que he comentado en otro artículo, con aprobación del Ministerio de Educación.

De esta forma, los alumnos y sus padres y apoderados presionarán a los directores y profesores de colegio para que se adopte un proyecto que les permita acceder a un computador, pero con un propósito educativo detrás. Ese proyecto debería incluir entrega de un PC a los profesores y la correspondiente capacitación para introducir TIC en el aula, en especial para llevar a cabo trabajos de investigación en grupo. Se puede comenzar con un curso, para posteriormente ampliar a todo el colegio. Lo importante es que quede claro que se va a avanzar por esa carretera sí o sí, y que serán los propios alumnos y sus apoderados quienes exigirán recibir las mismas

En el desayuno de trabajo el Director de Enlaces mostró una diapositiva de las habilidades que necesitarán los trabajadores para el año2020. De la lectura de esa lista queda diametralmente claro que el uso de TIC es una herramienta indispensable para que nuestros ciudadanos tengan acceso a los puestos de trabajo que se estarán creando. Lo inverso también es cierto: si  no cuentan con un manejo avanzado de TIC estarán discapacitados para trabajar, y Chile no contará con mano de obra cualificada para las necesidades y desafíos que deberá enfrentar. El año 2020, en términos de educación,  es ahora mismo. Esperemos, por el bien de Chile, que este tema esté entre las 5 prioridades del Ministro de Educación. 

Alfredo Barriga

domingo, 5 de febrero de 2012

Facebook o el nuevo paradigma de las utilidades en la Sociedad del Conocimiento

Mark Zuckenberg, en su carta a los futuros accionistas de Facebook dice que su empresa no hace buenos productos para ganar dinero, sino gana dinero para hacer buenos productos. Steve Jobs diría lo mismo. Y otro tanto muchísimos de los grandes ganadores de la nueva economía, personas que han llevado a sus empresas a capitalizaciones de mercado impensadas para empresas fuera de la nueva economía.

Por supuesto, una cosa lleva a la otra y ambas se refuerzan en un círculo virtuoso. Si haces buenos productos, ganas dinero, y si ganas dinero, tienes para hacer más buenos productos.

Pero ese no es el punto, sino que el “por qué” están en el negocio. Hasta ahora, se estaba en el negocio para ganar plata. Punto. Ese era el paradigma. Ahora estamos viendo un nuevo paradigma de la mano de empresarios muy exitosos, que ponen la motivación en la generación de productos y servicios que el público ama y está dispuesto a comprar. Aunque parezca una sutileza, no lo es. Es un cambio de paradigma. Es muy distinto decir: “estoy en esto para ganar plata” que decir “gano plata para estar en esto”. La Teoría del Negocio es distinta, y por lo tanto, distintos son los valores implicados; la visión, misión y estrategia corporativas, la forma de plantarse ante el mercado. Qué distinta esa visión que la del ícono milenario del empresario que busca sobre todo y por encima de todo, el beneficio.

En el nuevo paradigma, el beneficio no es un fin, sino una consecuencia del verdadero fin. Esta nueva forma de mirar a los negocios es definitivamente más “cliente-céntrico” que la manera en que hasta ahora se han manejado las ciencias empresariales y la administración de empresas. Habrá que cambiar no pocos libros de economía y de administración de empresas con esta visión.

En la mayoría de las empresas frases como “el cliente es rey” o “el cliente siempre tiene la razón” no son más que frases para el bronce que quedan muy bien enmarcadas en altisonantes cuadros puestos en las oficinas bajo el título pomposo de “Nuestros Valores” o “Nuestros Principios” o “Nuestra Visión”, pero que, a la hora de la prueba ácida, no pasan de ser más que eso: frases de buena crianza para captar clientes. Gracias a Internet, la Web y el advenimiento de la Sociedad del Conocimiento, están pasando a ser parte esencial de las mejores prácticas corporativas, pero ¡en serio!

Internet está haciendo que “el mercado” funcione. La base está en la generación de una gigantesca plataforma colaborativa hecha sin fines de lucro – primera gran disrupción respecto de la base del sistema capitalista, que está siendo superado – sobre la cual se están levantando exitosas empresas que se basan en la transparencia total de sus actividades y en la simetría de información con sus clientes. Porque, al final del día, es el consumidor, a solas, sin publicidad ni letra chica, quien decide levantar o bajar el dedo índice respecto de lo le están ofreciendo. Y eso lo han aprendido rápido los nuevos emprendedores del conocimiento.

Facebook y Apple no son casos aislados. La lista es larga. Muchos de estos nuevos empredimientos han cambiado para siempre industrias tradicionales enteras. Como Skype con la telefonía de larga distancia, o UPS con la cadena de abastecimiento, o Amazon con la venta al retail, o el correo electrónico con el servicio postal. Cada una de estas nuevas ideas, centradas en dar al cliente lo máximo el mínimo costo, basado en gigantescas economías de escala que permite atender un mercado de 2 mil millones de usuarios, está destruyendo puestos de trabajo en los modelos de negocio incumbentes y creando nuevos puestos de trabajo en los modelos de negocio emergentes o desafiantes.

Pero la guinda de la torta es por qué lo hacen. Ya no es el “capitalista de chistera con puro en la boca, pensando en los millones de dólares más que va a ganar”, sino emprendedores que están por hacer que las cosas pasen, que sean “cool”, que cambien el mundo, y que traigan dinero. Por supuesto, ello no quiere decir que les da lo mismo ganar o perder dinero. Es simplemente que para ganar hay que dar valor, transparentemente y con simetría de información. Las utilidades, más que “el” fin de la empresa, son un medio y un medidor: “si gano dinero, es que lo estoy haciendo bien”.  El foco está en el cliente y en crear el producto que necesita. Eso lo dicen todos los libros de administración de empresas, pero la realidad es que el foco ha estado hasta ahora en ganar dinero. En este nuevo entorno, las utilidades adquieren su real significado.   

Un empresario le comentaba a un amigo mío que los negocios están en la asimetría de información. Es hora que revise su modelo. Eso, en la nueva economía en Internet, está abocado al fracaso. Y lo quiera o no aceptar, las asimetrías de información se están borrando gracias a la Web.

Alfredo Barriga.