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lunes, 23 de enero de 2012

Libertad y propiedad intelectual en Internet

Internet es hoy por hoy el ambiente donde existe mayor libertad de expresión y de acción. Los "padres fundadores" de la Web - Tim Berners-Lee et al - la crearon con esa condición: que fuera un espacio abierto y colaborativo. Introdujeron muchos nuevos paradigmas, uno de los cuales es "compartir sin cobrar". Este ambiente colaborativo, abierto y gratuito es desde luego uno de los grandes motores de la gran transformación social, política y económica que ha traido Internet.

Y es en defensa de esa misma libertad que apoyo lo ocurrido con MegaUpload. Porque para que la Web se desarrolle y alcance su potencial es necesario defender los principios de libertad que la animaron, donde un proveedor de contenidos libremente puede cobrar o no por el acceso al mismo, sin que nadie, ni dentro ni fuera del sistema, le pueda obligar a adoptar uno u otro modelo de negocios. No se puede confundir la posibilidad de acceso gratuito a contenidos y aplicaciones con la obligatoriedad de acceso gratuito a contenidos y aplicaciones. Eso nunca estuvo en la mente de quienes hicieron la Web lo que es hoy.

La piratería es robo de contenido. La propiedad intelectual es propiedad privada. Cada cual decide si esa propiedad privada la regala al resto del mundo (freeware), la regala con la condición de que quien la mejore también la regale (GNU), cobra por su uso, o lo entrega solo a quienes cumplan con determinados criterios. Tan respetable uno como otro. Y en caso de acceso NO CONSENTIDO a la propiedad intelectual, debe haber un medio para proteger al afectado.

Se arguirá de que hacer lo que se hizo con MegaUpload es ponerle puertas al campo. Que ese tipo de acciones lo único que van a conseguir es llevar las actividades de piraterías hacia países que miran hacia el lado y que no extraditan. Sin embargo, la piratería "offline" también existe, desde hace siglos. De copias burdas de relojes Rolex hasta secuestro de barcos comerciales, es algo que existe en todo el mundo. No hay diferencia, desde el punto de vista del acto, entre piratería offline y online. Y la piratería se combate con los instrumentos de la ley. Offline y Online. Usar eso como argumento para Internet sería tan absurdo como decir que, puesto que igual se piratea Offline, mejor no perseguirlo.

Se arguirá que quien tiene que cambiar el modelo de negocios es la industria del cine, porque no podrán evitar la piratería. Argumento válido, pero al fin de cuentas, es la industria misma quien debe decidir el cuando y el cómo. Ya lo está haciendo, mejorando la experiencia del usuario en las salas de cine. Tal vez no sea ese el camino. Tal vez sea un modelo como el de iTunes, que salvó a la industria de la música. Pero ese es un camino que hay que recorrer. Lo que no se puede admitir como principio dentro de la Web es que si alguien quiere cobrar por su contenido se le obligue a darlo gratis. La Web no puede convertirse en el Far West, donde todos se sientan con derecho a tomar lo que está su alcance independiente de los medios usados para obtenerlo. Sería el caos, y al final sería la Web y sus usuarios los primeros perjudicados. Por ello es que en los foros internacionales sobre el futuro de la Internet hay acuerdo en mantener el principio de libertad y apertura y a la vez proteger los derechos de propiedad intelectual. Serán los propios usuarios de la Web quienes en definitiva validarán libremente los modelos sin cargo o los modelos de pago, habiendo posiblemente espacio para ambos, como ha sucedido hasta ahora.

Se puede estar de acuerdo con el fondo pero objetar la forma en que se llevó a cabo la clausura de MegaUpload y la detención de sus gerentes. Se puede estar indignados con esto de que, desde un país (Estados Unidos) se ordene la captura de personas de otro país (Nueva Zelanda) y se extraditen al primero para ser juzgados y condenados de acuerdo con las leyes del primer país. ¿Que pasa si en el segundo país la actividad no es considerada ilegal? El caso concreto de MegaUpload, se da que la actividad sí era considerada ilegal tanto en EEUU como en Nueva Zelanda, que habían acuerdos de colaboración contra el cibercrimen, y que las cosas se hicieron apegadas a la ley y a esos convenios internacionales. Pienso que el mensaje que ha dado al mundo esta acción policial es positivo: nadie puede acceder a contenidos sin consentimiento del autor, y éste tiene el derecho de perseguir a los infractores. Y se debe contar con herramientas eficaces para hacer valer esos derechos.

Para que la Web pueda desarrollarse y traernos aún más beneficios se ha de generar un marco mínimo de respeto hacia las legítimas y diversas posiciones de quienes llevan a cabo su actividad dentro. Y eso incluye el derecho a entregar contenidos sin cargo o con cargo.

Prefiero este tipo de acciones que la ley SOPA, que sí tiene en su articulado principios contrarios a aquellos que motivaron Internet. La Ley SOPA sería tan perjudicial para Intermet como el dejar impune el atropello a derechos de propiedad intelectual. Con la colaboración de todos, que está en la esencia del espíritu de la Web, iremos creando un marco que garantice todas las libertades - incluída la libertad de generar contenidos y cobrar por ellos.

Alfredo Barriga

2 comentarios:

DarkTux dijo...

Pero, Megaupload es solo la herramienta...

es como encerrar a todos los fabricantes de cuchillos, por que con ellos se cometen delitos.

es demasiado complicado el panorama, lo único que tengo claro es que Internet no nació para ser regulada por algún ente.

Alfredo Barriga Cifuentes dijo...

Por eso estoy en contra del SOPA, pero lo que sucedió con megaupload no tiene que ver con eso.

Tambien internet es la herramienta para la pornografía infantil, y nadie objeta que se persiga con toda la fuerza de la ley, por dentro y por fuera de Internet.

La bajada de megaupload no es regular Internet, es entregar a quienes no quieren dar gratis sus contenidos una herramienta para sus derechos, que son iguales a los derechos de quienes quieren dar acceso gratuito a sus contenidos. Ahi es donde radica la confusión.

Gracias por el comentario!

ABC