Comentarios y puntos de vista sobre la economía digital y el uso de TIC en los negocios
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jueves, 26 de febrero de 2009
Inscripción automática y voto voluntario en elecciones 2009
Se ha señalado que no es posible ponerlo en marcha para las elecciones de este año, pues no se alcanza a preparar el padrón de nuevos votantes. Efectivamente, el primer desafío de la inscripción automática es la identificación de los nuevos inscritos. ¿Quienes son?
El segundo desafío es aún mayor: ¿cual sería el lugar de votación de los nuevos inscritos? ¿el que resulte de la dirección entregada al Registro Civil cuando se hizo el último carnet de identidad? Porque la única base de datos legal de personas no inscritas con derecho a voto está en el Registro Civil, junto con datos como la dirección, la foto, y las huellas dactilares digitalizadas.
Por lo tanto, para responder al primer desafío, solo cabe cruzar las bases de datos del Servel con las del Registro Civil. Ello permitiría identificar a los nuevos inscritos para asignarlos a nuevas o existentes mesas electorales. Pero no resuelve el problema de en cual mesa electoral poner a cada nuevo inscrito.
El problema de fondo es de proceso.
Una primera observación: no es el chileno "típico" el que se cambia de casa cada cierto tiempo. Eso es algo que se puede comprobar comparando los últimos censos. El caso de direcciones erróneas debería ser por lo tanto minoritario, no mayoritario. Se pueden cruzar dos bases de datos: la del Registro Civil y la del Censo 2002, y tomar la dirección más nueva.
Una vez establecido dicho registro, se inscriben a priori en la circunscripción de la última dirección registrada oficialmente. Con esto, quedan correctamente arriba todos los no inscritos que no han cambiado de circunscripción electoral desde la última vez que sacaron carnet de identidad o desde el último censo, cualquiera que sea posterior. Nos quedan los que sí se cambiaron, y tienen la dirección errónea. Para ello, se crea un registro de cambio de dirección, que puede ser presencial - en oficinas del Servel - o electrónico.
Una segunda observación: los no inscritos son mayoritariamente "nativos digitales", según encuestas. Por lo tanto, el facilitar las cosas vía Internet permite una interacción directa con ellos. Se requiere, no obstante, dar fuerza legal a una rectificación hecha vía Internet. No es lo mismo concurrir personalmente a las oficinas del Servel para hacer la retificación que hacerlo vía Internet: ¿cómo se demuesta que es el titular real quien está al otro lado de la pantalla?
Aquí entra la tecnología y una colaboración público-privada. La mejor forma de identificación remota actualmente existente en el país es mediante biometría digital. Por otra parte, un certificado digital avanzado tiene carácter de identificación legal, de acuerdo a la Ley 19.799.
Pues bien, las empresas con bases de datos de huella biométrica se configuran como Entidades de Registro (RA) dependientes de Entidades Certificadoras (CA) que emiten Certificados Digitales avanzados. Quien quiera cambiar su dirección, se puede dirigir a cualquier lugar donde exista un lector de huella digital, y en colaboración con el sector privado, habrá una aplicación para generar un certificado digital avanzado. La persona pone su huella digital, y la aplicación se conecta con la Base de datos de la RA, confirmando la identidad. Si es correcta, la RA solicita de la CA la emisión de un certificado digital avanzado, válido para ser usado en la aplicación del Servel. La aplicación genera el certificado desde la CA, y se lo comunica al Servel enviando copia del certificado emitido, el cual queda en el servidor del Servel.
A la persona se le entrega un PIN de acceso a su certificado, y puede acceder desde su casa o desde donde tenga acceso a Internet al sitio Web del Servel, donde pone los nuevos datos de dirección, y recibe automáticamente la nueva mesa donde debe votar. La aplicación del Servel actualiza el libro electoral y envía un correo electrónico al inscrito - que pide en el momento en que termina el cambio de dirección.
Para mayor control, las huellas digitales de quienes solicitaron cambio de dirección se contrastan con las bases de datos del Registro Civil.
Se tiene que dar carácter legal a los libros electorales electrónicos, que deben ser firmados mediante certificado digital avanzado.
Si los partidos tienen aprensiones con el sistema, pueden recibir copia de todos los cambios habidos.
¿que pasa con los inscritos automáticamente que lo son con dirección incorrecta y no la cambian? Bueno, si quieren votar, y no se tomaron la molestia de cambiar la dirección, tendrán que hacerlo en la mesa asignada a priori. Y si no quieren ir a dicha mesa, simplemente no votan. ¡Después de todo, el voto es voluntario!
Lo anterior es técnicamente factible de estar listo para mucho antes a la fecha de cierre del registro electoral. Solo falta la voluntad política de hacerlo, pero ese no es tema técnico. Ahí se verá quienes de verdad se la juegan por incorporar a todos los que deseen en el ejercicio de la democracia. ¿por que no lo han hecho hasta ahora? Esencialmente, según las encuestas: ¡porque era obligatorio!
Una última reflexión, para aquellos que consideran que tanto la inscripción como el voto deberían ser obligatorios: me recuerda la frase del general norteameriano en la película "La casa de te de Agosto": "les voy a enseñar a estos japoneses lo que es la democracia aunque tenga que fusilarlos a todos"
Sin comentarios....
lunes, 29 de diciembre de 2008
La llegada de Wall Mart y el Paradigma de las TIC en los modelos de negocio
En ese entonces, Wall Mart aplicaba el clásico paradigma de retail para conseguir precios más bajos: presionar precios sobre los proveedores. Ello necesariamente llevaba a una lógica de negociación donde las dos variables en discusión eran precio y cantidad. El equilibrio – sacado de libro de texto de la microeconomía clásica – llegaba en una combinación entre alta cantidad de producto a comprar a un precio muy bajo, lo cual dejaba a ambos contentos.
Hasta que el controller de Wall Mart, alarmado por el incremento en costos de inventario, descubrió que el 65% del espacio de bodega de Wall Mart eran pañales Pampers. A eso había llevado la lógica de negociación basada en los paradigmas tradicionales de la economía.
Wall Mart se planteó innovar en el Modelo de Negocios, generando el que tal vez haya sido el primer modelo de negocios dentro de la Economía del Conocimiento.
Wall Mart descubrió que su principal valor en la cadena de retail no era comprar barato para vender barato y tener más ventas – y por lo tanto, más utilidades. Decidió que su principal creación de valor era el merchandising: el expertise en conseguir atraer a millones de personas a sus locales para que dejaran el máximo posible de su dinero cada vez. Así planteadas las cosas, los proveedores pasaban a ser claves en la generación de valor. Wall Mart se focalizaría en su negocio de atraer gente a sus locales, pero en conjunto con sus proveedores vería la forma de que dejaran la mayor cantidad posible de su dinero cada vez. Así, los proveedores – expertos cada uno de ellos en sus productos – podrían empujar las ventas en coordinación con Wall Mart. Al trabajar coordinadamente, además, vieron el negocio completo, desde el proveedor al cliente final pasando por el distribuidor. Ello les permitió descubrir formas de reducir costos del proceso logístico.
En todo este modelamiento, las TIC estuvieron presentes. No como algo de lo que se echa mano una vez diseñado el Modelo, sino en el diseño mismo. Tanto la gente de Wall Mart como la de Procter & Gamble sabían “ver” las TIC desde el mundo de los negocios. Si esa visión, no habrían generado el modelo que fue tan exitoso.
El nuevo sistema quedó como sigue:
- P&G sería responsable del proceso logístico completo, desde fábrica hasta góndola.
- Wall Mart pondría a disposición de P&G hasta un 5% de la superficie de Bodega
- La propiedad de los productos sería de P&G hasta que pasaran por caja
- Wall Mart pagaría mediante transferencia electrónica a P&G todas las ventas del día al día siguiente, junto con entregarle toda la información respecto a como habían ido, local por local, producto por producto.
- P&G pondría los precios de acuerdo con Wall Mart de forma dinámica, atendiendo a la demanda de cada momento y lugar
Gracias a este nuevo Modelo de negocios, ambos salieron ganando:
Wall Mart redujo su espacio de inventario desde un 65% dedicado a un proveedor, a un 5%, y su capital de trabajo a cero: pagaba cuando había cobrado. La rentabilidad del nuevo escenario en comparación con el antiguo: infinita.
Al incorporar a P&G a toda la cadena de valor del negocio del retail, Wall Mart cambió el foco de P&G desde ser un eficiente fabricante de pañales hacia ser un generador de ventas alineado con el negocio de Wall Mart. P&G es experto en pañales; Wall Mart, en atraer personas a sus locales. P&G es el mejor aliado de Wall Mart para que la compra de pañales sea lo más atractivo posible para su cliente. Los dos trabajan unidos de cara a quien paga por la cadena de valor completa.
P&G cambia la “caja negra” en que se había convertido su venta a Wall Mart (donde, una vez acordado p x q, su foco estaba en reducción de costos para maximizar beneficios, ya que lo demás estaba fijado) por un canal transparente que le permite conocer como reacciona el mercado a sus estrategias de ventas, ganando en conocimiento del consumidor final.
Como las TIC habían estado presentes en el inconsciente de las personas de Wall Mart y de P&G al momento de modelar el nuevo proceso, a la hora de implementar fue mucho más sencillo, claro para ambos y contundente en cuanto a sus resultados.
Una experiencia personal con Wall Mart. Me llegó un mail ofreciéndome computadores a muy buen precio. Les escribí para saber si podían despachar a Chile. Antes de dos horas tenía la respuesta (no atendían en lugares donde no estuvieran presentes) He tenido varias experiencias con el retail local. Jamás he tenido ese nivel de atención.
Me encanta que llegue Wall Mart a Chile. Trae mucho más que mejores precios. Trae un Modelo de Negocios basado en los paradigmas de la Sociedad del Conocimiento. ¡En buena hora!
Alfredo Barriga
EDUCACION PARA NATIVOS DIGITALES
Porque su hábitat común es digital. Chatean, miran la televisión y hacen las tareas. Todo al mismo tiempo. A quienes nos educaron con una metodología más “lineal” nos parece imposible. Pensamos que realmente no están aprendiendo. Nos equivocamos a medias. Pueden aprender mucho más de lo que nosotros aprendimos con las metodologías al uso en nuestra época, y que entonces eran correctas. Pero ya no lo son.
El solo hecho de hacer múltiples actividades a la vez de forma coordinada (“multitasking”) añade una dimensión totalmente nueva y de enormes potencialidades a la educación.
En el proceso de educación hay varias dimensiones comprometidas. De una parte, quizá la central, está el “aprender a aprender”. Pues bien: los nativos digitales ya son duchos en esa materia. Nadie les enseñó a usar el computador: lo hicieron de forma nativa. Lo mismo que a usar el DVD, la televisión, chatear, jugar por Internet, subir fotos, abrir y administrar una cuenta en Facebook, un mail o un blog.
De otra parte, está la adquisición pura de conocimientos. La metodología de “profesor que se para en la tarima y entrega contenidos” se está convirtiendo en una forma ineficiente de entregar conocimientos, comparado a como puede ser usando tecnologías de la información (TIC). Hoy por hoy, se puede encontrar en Internet todo tipo de contenidos de apoyo a la educación. Se podría ahorrar una no despreciable suma de dinero a los padres si se echara mano de dichos contenidos, a condición de que hubiese acceso universal a esta herramienta. Ese es uno – y no el menor – de los beneficios inmediatos de la iniciativa “un laptop por niño”. Con el ahorro en material escolar el laptop se paga solo, y sobra. Pero hay que cambiar los textos educativos y migrarlos hacia Internet o medios digitales.
De otra parte está la adquisición de habilidades. Por ser nativos digitales, ya vienen con habilidades intelectuales adquiridas por su cuenta, por lo cual es necesario potenciarlas, en vez de tratar de desarrollarlas (¡si ya las tienen!). Hay otras habilidades en cambio que con el tiempo han ido decayendo, como lo muestran una y otra vez las pruebas SIMCE. La habilidad de comprensión de textos. La habilidad de expresarse correctamente mediante el uso de palabras. La habilidad de usar la lógica y la retórica. Los exámenes que nos toca corregir a los profesores de pregrado - ¡y de post grado! – dejan mucho que desear en el uso de la lengua de Cervantes.
Por último, la educación no es completa sin una educación valórica. Al menos, en lo concerniente a ser buen ciudadano, respetuoso de los demás, con espíritu solidario, capaz de sacrificios por otros, capaces de la amistad incondicional. Con un Ethos mínimo respecto de valores universales como la honestidad, la laboriosidad, la justicia, la templanza, la prudencia, la fortaleza, y un largo etcétera. Algo que ha sido el Ethos de la humanidad desde siempre.
Un profesor pide a los niños que escriban sobre Alejandro Magno. Ni cortos ni perezosos, se van al “rincón del vago” o a la Wikipedia en Internet, y “bajan” la tarea. El profesor considera que han hecho trampa, y los castiga. Aquí lo que está mal es la metodología de enseñanza, no el hecho que los niños bajen el contenido desde Internet. Si en vez de luchar contra los medios digitales nos apoyamos en ellos, el formato de la clase podría ser muy distinto: que los niños busquen en Internet materia sobre Alejandro Magno y que la comenten. Por ejemplo: ¿Qué importancia tuvo para Occidente? La clase se convierte en un foro. Se enseña a los alumnos a pensar, más que a memorizar. A ser capaces de desarrollar habilidades de análisis, creación de opinión, argumentación. A ver las cosas “out of the box”. A compartir formas de pensar con otras personas, comprender sus puntos de vista, socializar… ¿no es absurdo que la única instancia de socialización de los alumnos sean los recreos? De esta forma, conseguimos encausar la posible “adicción” a las tecnologías y el que pasen horas frente al computador. Tal y como lo tienen ahora, llegan a la casa con la cabeza llena de conocimientos, y su hábitat de vida les llama a gritos a evadirse en el mundo virtual.
Personas que preguntan, se cuestionan, buscan respuestas, las ponen por obra… es lo que este país necesita para dar el gran salto en desarrollo del que tanto estamos hablando desde hace ya demasiados años. Es un cambio radical de enfoque de la educación y – lo entiendo – da susto cambiar en algo tan importante y sensible. Pero es que el actual modelo no da para más.
Independientemente del Modelo de enseñanza que deseamos para Chile, en el cual hay legítimas visiones distintas, el tema de la incorporación del mundo digital, que es actual, urgente y absolutamente vigente, es una prioridad que no admite más demora. Seguir como seguimos es como si hace 50 años atrás los alumnos fueran a clases sin papel y lápiz, solo para memorizar lo que el escriba les dicta una y otra vez. Así de arcaico.
Los países que están incorporando TIC “a la vena” de la enseñanza están desarrollando mucho más rápidamente su capital intelectual. Y este es directamente proporcional a la capacidad de generar valor, riqueza y bienestar para la población.
Alfredo Barriga C.
martes, 16 de diciembre de 2008
Tecnologías de la Información 2008: el año de Internet en la política y de las redes sociales en Chile
La Economía digital ha estado creciendo a altas tasas año tras año desde 1999 a la fecha. Se entiende por “economía digital” la suma de gasto en el país a tres niveles: infraestructura digital (hardware, software y servicios vinculados), telecomunicaciones, y comercio electrónico. El principal factor de crecimiento en dicho periodo de tiempo ha sido el comercio electrónico, que cada año crece entre 2 y 3 mil millones de dólares más. Ello supone que para el 2008, 14 mil millones de la Economía Digital lo aportará el comercio electrónico, casi 6 mil las telecomunicaciones y más de 3 mil la infraestructura.
Lo que podría parecer buena noticia no lo es cuando miramos nuestra realidad respecto de quienes lideran mundialmente en economía digital y uso de TIC. Si bien vamos rápidos, cada vez más países van aún más rápidos. Así, por primera vez desde que se toma el índice ICATI sobre capacidad de absorción de TI, elaborado por la Cámara de Comercio de Santiago, nuestro país deja de ser el primero en América Latina, cediendo el puesto a… Argentina. Si se mira el lugar de Chile y el tamaño del índice comparado con el resto del mundo, se puede ver claramente lo mucho que nos queda por hacer:
¿Qué ha sucedido, para que, habiendo al menos liderado por años el uso de TIC en nuestra región, estemos quedando atrás? En nuestra opinión, esencialmente 2 cosas:
1) las TIC se utilizan al momento de implementar políticas, estrategias y planes de acción, en vez de considerarlas al momento de diseñarlas. Con ello las TIC mejoran la competitividad de corto plazo, pero no la competitividad como país, ya que no se usan para innovar en los modelos de negocio, que es donde realmente sucede el “pay back” de las TIC. Se genera así un círculo vicioso: cada año se vuelve menos atractivo invertir en TIC porque los incrementos marginales de competitividad se reducen considerablemente. Y esto sucede tanto en el sector privado como en el público. Estamos siguiendo aún los paradigmas de la Sociedad Industrial, donde las TIC tienen una connotación de “herramienta para automatizar” más que de herramienta de reingeniería, creación de valor e innovación.
2) Las TIC siguen siendo un tema comprendido y usado sobre todo por técnicos, y no se han permeabilizado a las demás áreas de la organización. Quizás solo Finanzas y Recursos Humanos hacen un uso intenso de TIC, pero para aprovechar las mejoras en productividad que incorporan en los procesos administrativos y financieros. Esto sucede por igual en las empresas, reparticiones públicas e instituciones.
Nos estamos quedando atrás respecto de Colombia, por ejemplo, en la adopción por parte de las empresas de sistemas de gestión (ERP), atención a clientes (CRM) e inteligencia de negocios (BI). Un 71% de las empresas no está considerando la incorporación de TIC para modelamiento de negocios, tecnología esencial para reingeniería y mejora de productividad. Un 69% no invertirá en voz sobre IP, que ahorra dinero en telefonía además de potenciar la generación de conocimiento hacia el interior de la organización. A pesar de las ventajas que supone para temas de seguridad en los negocios, un 75% de los encuestados no va a incorporar identificación biométrica. Y a pesar de ser una tecnología excelente para trazabilidad de inventarios, un 84% de las empresas ha manifestado que no invertirá en RFID. Las empresas se están quedando atrás, y muy especialmente las PYME. Lo paradójico de todo esto es que las empresas encuestadas reconocen el impacto de las TIC sobre sus resultados: el 59% considera que contribuyeron a aumentar las utilidades y los ingresos; un 51% considera que ayudaron a mejorar márgenes, y un 44% dice que les permitió mejorar participación de mercado. Pero “ya lo hicieron”, por lo cual posiblemente es la razón que no consideren invertir en nuevas TIC.
Otros países han comprendido mejor que el nuestro la naturaleza y las reglas de este nuevo juego, con los paradigmas de la Sociedad y la Economía del Conocimiento. Lo grave de todo esto es que entre los países que nos están superando hay cada vez mayor número de países a los que claramente superábamos no hace más de 5 años.
En el Encuentro Nacional mencionado se mostraron los resultados de un cuestionario Delphi a expertos en TIC dentro de Chile, que son también muy ilustrativos. Al ser preguntados por el hecho destacado nacional respecto de TIC en el año 2008, hubo coincidencia en señalar la increíble penetración de Facebook y las redes sociales en el país. Creo que el sector privado y el sector político aún no absorben el profundo significado de este fenómeno. Chile terminará el año con la mayor tasa de crecimiento en el mundo en el uso de Facebook (por encima del 2.000%), y estará entre los Top 10 en penetración sobre la población total (4° o 5°) y en números absolutos de usuarios de Facebook (posiblemente nos caigamos del top 10 por la mayor población de otros países competidores). Nadie en el sector privado fue capaz de ver la oportunidad de negocios que se abría con las redes sociales, y hoy ese dinero va a la empresa fundada por un muchacho de 23 años en Estados Unidos. Ningún político chileno logró reunir el número de adherentes en Facebook que consiguió el pintoresco Leonardo Farkas en tan solo 4 meses. Creo que los supera a todos sumados juntos.
Los expertos señalaron como hecho destacado internacional el papel jugado por Internet en la elección de Barack Obama en Estados Unidos – hay consenso general que sin su sitio Web “Full 2.0” no habría ganado la elección.
Todo esto quiere decir que a partir de ahora puede salir perfectamente un candidato para gobernar el país “fuera del sistema”. Quiere decir que la gente ha encontrado un medio donde puede canalizar sus ideas, sueños, y ambiciones, comentarlos con otra gente, generar opinión autónomamente. Quiere decir que Internet ha demostrado con hechos lo que prometía hace 12 años: el empoderamiento de las personas. Y ni el sector privado ni el sector público, ni el sector de la política, ni los economistas, parecen entender ni estar bien preparados para esto.
El clamor de los expertos a la hora de ser preguntados sobre el principal desafío nacional en materia de TIC es que el tema sea tema de una vez en la agenda nacional. No como algo futurista, sino actual, esencial e importante. Hay consenso también en la urgencia de crear una institucionalidad estatal en la materia, como ya están haciendo los países que están avanzando más que nosotros y dar un mayor empoderamiento productivo a las TICs.
Una de las diapositivas más celebradas de la presentación fue la relativa a lo que las empresas y el Estado piensan hacer respecto de incorporación de TIC el próximo año: claramente invertir más en las diversas TIC que se les propone. Lo que pasa es que es la misma respuesta que se viene dando en las últimas encuestas año tras año. O sea, todos dicen que “el año que viene” sí que incorporarán la tecnología A, B y C, y dicha inversión se corre para el año que viene una y otra vez. Lamentablemente, no parece ser que se le tome el peso real al tema, y el presente inmediato de nuestro país depende de que así sea.
Alfredo Barriga
(1) presentación slides en http://www.slideshare.net/glever/la-economia-digital-2008-presentation
miércoles, 3 de diciembre de 2008
miércoles, 3 de septiembre de 2008
¿Es chile un país innovador?
Hay frases de uso corriente en Chile que dan una idea de que la cultura y el ambiente en el que nos movemos hoy no es muy propicio a la innovación, ni a la gente con ideas innovadoras.
“Sandía calada”. Este chilenismo, aplicado a los negocios, es luz verde a la llegada de recursos. Tal parece que cuando algo se percibe como “sandía calada”, es cuando merece la atención, los recursos financieros y el respaldo total de los inversionistas. “Sandía calada” no habla precisamente de un ambiente en el que las ideas innovadoras puedan crecer o siquiera formularse, ya que las innovaciones que son "sandía calada" deben ser inexistentes.
“Mover el piso”. Otro chilenismo, muy apropiado de un país con gran actividad telúrica, y que tiene una connotación negativa. Se refiere a situaciones que marcan una disrupción con lo existente, que se salen de lo corriente y pueden afectar la forma en que las cosas han sido hasta ese momento. La connotación negativa de la frase muestra a las claras que en Chile esas situaciones no son queridas, lo cual parecería que tampoco las innovaciones no son muy apreciadas.
“Salir en la foto”. Otra frase que implica “comportarse de acuerdo a lo que los demás esperan de uno”, y que tiene como contraposición "subirse por el chorro", es decir, aprovecharse de una situación sin seguir los convencionalismos. Ambos chilenismos expresan también un ambiente poco dado a la innovación, que premia la actitud “políticamente correcta”, de acuerdo a los “promedios”, y que castiga a quién se sale de lo corriente.
Ejemplos que indican que los recursos y políticas pro innovación –necesarias para superar ese continuo aspecto en el que salimos mal parados en las evaluaciones de competitividad - pueden estar cayendo en un terreno poco propicio para que la innovación, como actitud, pueda incorporarse al alma nacional, al “ser” del chileno corriente.
Y el caso es que Chile ha tenido históricamente, como país, momentos innovadores, en los que ha estado en la vanguardia de las más modernas corrientes del pensamiento político, económico y social. En el siglo XIX fuimos un país que adoptó tempranamente las ideas políticas y económicas de vanguardia y las incorporó en el articulado social. Pienso que, de alguna forma, la bonanza que vino con el salitre reprimió esa actitud innovadora, que no volvió hasta el Siglo XX en la década de los 20 con la primera presidencia de Arturo Alessandri. Pienso que volvimos a tomar la vanguardia del pensamiento económico con las grandes reformas de la década de los 70, pero que aún vivimos del éxito de esa innovación y somos prisioneros del mismo éxito. Ha modelado la forma en que “debemos” pensar, actuar y hacer hasta tal grado, que quien trata de pasar al siguiente estadio en la evolución es escarnecido como imprudente, o con más epítetos propios del chilenismo como “cahuinero”, “chanta” o “arrancado con los tarros”.
Por la idiosincrasia que hemos ido construyendo desde la década de los 70, quizá nos hemos cortado a nosotros mismos la vena innovadora. Es por ello el momento de un cambio de paradigma y de actitud. De no sentirse incómodos con los planteamientos nuevos solo porque son nuevos. De no descartar a priori nada novedoso solo porque es novedoso, con la misma fuerza que no lo aprobamos a priori solo porque es novedoso. De tener la mente abierta a formas distintas de pensar y de hacer las cosas. De ser capaces de sumar aportes de distinto origen. De no hacer sentirse ridículo a quién “no sale en la foto”, porque no quiere hacerlo. De ser capaces de decir frases como las que, hace más de 40 años, dijeran Robert F. Kennedy: hay gente que ve las cosas como son y dice ¿por qué? Yo sueño que cosas que nunca fueron y digo ¿por qué no?
Tal vez una forma de reintroducir la actitud innovadora en Chile venga de la mano de pequeños pasos más que de grandes políticas. Buscar la innovación micro más que la macro, en el puesto de trabajo, en la labor de cada día. De esa forma, cambiaríamos la mentalidad y volveríamos a tener tierra fértil para las grandes innovaciones que hacen falta con urgencia. Termino citando a Ronald Reagan: si no es ahora, entonces ¿cuándo? Y si no somos nosotros, entonces ¿quién?
Alfredo Barriga Cifuentes
13-6-2007
jueves, 28 de agosto de 2008
Ley de Acceso a la Información Pública y Tecnologías de la Información
Las Tecnologías de la Información (TIC) ayudarían definitivamente a que dicha Ley no sea letra muerta. El quid está en el proceso de publicación. Si este es automático desde los sistemas de información del Estado, no puede haber engaño a menos que se manipulen los datos, y eso es directamente un delito.
La tecnología para que haya transparencia total en las cuentas del Estado existe desde hace tiempo. Es alentador escuchar de parte del Ministro del Interior Edmundo Pérez Yoma que se va a usar intensivamente TIC en la racionalización y simplificación de trámites, ya que ello beneficia directamente al ciudadano, reduciendo el tiempo necesario para hacer los trámites, a la vez que reduce costos al Estado. Sería por lo tanto un buen momento, ya que también ha anunciado la implementación de la nueva Ley de transparencia del Estado, que se ataque el tema de publicación de cuentas e informes usando TIC para que éstas y éstos sean automáticos y no manipulables.
No hay ninguna barrera tecnológica, por ejemplo, para que cualquier miembro de la Cámara de Diputados pueda acceder a información de cuentas públicas, sin necesidad de tener que esperar como hace hoy a que le “envíen la información”.
Desde hace algún tiempo que se viene impulsando un sistema de interoperabilidad, que permita a las distintas reparticiones del Estado compartir sus datos. Esa es también una muy buena instancia para hacer realidad la transparencia en la gestión pública. Cada repartición pone sus datos en un repositorio común. Desde ese repositorio, se podrían desarrollar aplicaciones que, de forma automática, permitan ver la gestión pública. Ello permitiría además avanzar en la modernización de la gestión del Estado, que sigue basada en la fragmentación de información en vez de en la integración de la misma, como ocurre desde hace tiempo en el sector privado. Ello permite tener una visión de conjunto a la vez que analizar en detalle la información que lo acredita.
Para la empresa privada hay dos tecnologías que se deberían desarrollar también en la gestión pública. Una de ellas es el ERP (Enterprise Resource Planning) que permite optimizar los recursos de la empresa y hacerla más eficiente, evitando la dispersión de esfuerzos por parte de los distintos elementos de la misma. Si pudiéramos armar un “ERP del Estado” pondríamos a Chile entre los países con una plataforma de gestión más moderna del mundo. Los beneficios de dicho proyecto pagan más que de sobra los costos, que no son muy altos en comparación con lo que se gasta anualmente en TIC por parte de todo el Estado. Si necesitamos racionalizar la gestión además de transparentarla, esa es la herramienta.
La otra herramienta es conocida como CRM (Customer Relationship Management). Detrás de esta herramienta hay una filosofía que es esencial para el desarrollo de una empresa: el que paga al final de mes no es el jefe, ni el gerente, ni los accionistas: es el cliente. El CRM permite acercar la empresa al cliente y atenderlo de forma que quede satisfecho y sea fidelizado. En vez de “Customer” cambien la terminología por “Citizen” y tenemos lo mismo para el Estado. Su cliente es el cuidadano. El que le paga es el ciudadano. Los procesos del estado (trámites) deben estar orientados a satisfacer al ciudadano, respetando su tiempo. Actualmente, los procesos están diseñados sin valorar en absoluto el tiempo del ciudadano, ni el costo en el que incurre para hacer los trámites. Como en tantas cosas, quienes pagan más caro este enfoque son los más pobres, para quienes el tiempo y el costo de transporte son más onerosos respecto de su presupuesto.
Ahora que estamos comenzando la campaña de elecciones municipales, sería bueno que los candidatos pusieran un poco de su atención en cómo mejorar el servicio a sus vecinos, a la vez que transparentan su gestión. Hay algunas municipalidades que se han movido en dicha dirección. Bueno sería que otras – o todas – las imitaran. Un CRM municipal permitiría a un alcalde conocer cuales son los temas que más interesan a los vecinos, cuales los trámites que son mejor y peor evaluados, cuales y donde están los problemas, etc.
La gestión del gobierno, central o local, es esencialmente un negocio de manejo de información. Las TIC son la “fábrica” sobre la cual gira el servicio que el Gobierno debe producir para sus clientes. Esperemos que dentro del espíritu de modernización que parece animar al actual gobierno realmente se de a las TIC la relevancia que tienen.
Alfredo Barriga