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viernes, 29 de julio de 2011

La World Wide Web, icono del Post-capitalismo

El capitalismo, como sistema económico, ha aportado al mundo el crecimiento económico más grande de la historia, pero ha fallado reiteradamente en una distribución justa de los ingresos. La razón de ello a mi juicio es que ha sido capaz de asignar eficientemente algunos recursos económicos, pero no todos, y desde luego, no los más relevante

El sistema capitalista descansa en la optimización de recursos escasos como tierra, capital y trabajo. Sin embargo, hay un cuarto recurso que ha demostrado ser ilimitado y creciente: el conocimiento. Cuando éste se convierte en el recurso más que un recurso, más importante que el capital, el sistema resultante es post-capitalista.  

El capitalismo generó la teoría del libre mercado, pero el libre mercado no funciona en el mundo real. Apoya el “laissez-faire” del Estado, pero eso no permite una distribución justa de los ingresos ni evita los abusos de poder de los que pueden abusar del poder, sea económico, político o social. Por algo, en Administración de empresas se enseñan las cinco fuerzas de Porter. Porque no es cierto que en el mercado haya libertad de competencia, libertad de concurrencia, igualdad de acceso a la información, barreras bajas de entrada y salida. Y sin eso, el mercado no funciona.

El conocimiento es ahora el más relevante de todos los recursos económicos. El conocimiento es generado por las personas. Si todas las personas pudieran desarrollar los talentos innatos con los que vinieron al mundo, y pudieran ponerlos a trabajar en lo que más les gusta, el producto interno bruto de los países sería muy superior al actual. Pero el sistema actual no desarrolla los talentos de cada uno, ni le pone a trabajar en lo que tiene más talento y más le gusta. El sistema actual no sabe ni puede asignar eficientemente los talentos, limitando con ello el desarrollo y la felicidad personal y el desarrollo de la riqueza de las naciones.

Pero en la World Wide Web (WWW) todo ello sí ocurre. En la WWW hay acceso igualitario para todos quienes están, a la misma cantidad y calidad de información, y al mismo tiempo. En la WWW las barreras de entrada y salida son casi inexistentes. En la WWW hay libre competencia y libre concurrencia, y libertad de flujo de bienes y servicios. La WWW no está en poder de nadie, no hay fuerza que la controle. Tampoco hay regulaciones ni Estado: es transnacional, y cubre todas las actividades de la humanidad. Ha crecido a dos dígitos año tras año desde su creación. Ha generado la mayor capitalización bursátil de empresas en tiempo récord desde que se inventó la Bolsa. Ha generado industrias billonarias en dólares en cuestión de pocos años. Ha creado millones de trabajos, más del doble de los que ha destruido. En la WWW lo que vale es el talento puesto a prueba. En la WWW se puede trabajar en lo que a uno le gusta y tiene más facultades de hacer. En la WWW no hay conflictos patrono-empleado porque funcionan libremente los acuerdos mutuos de contraprestaciones, y hay entidades intermedias – no estatales – que se encargan de que las partes cumplan sus compromisos. Alrededor de la WWW se ha generado la mayor ola de innovación de la historia, y la mayor democratización e inclusión social de la humanidad. En la WWW está todo lo bueno pero también todo lo malo, lo noble y lo ruin de la naturaleza humana, conviviendo dinámicamente. 

La WWW es el nuevo gran paradigma, el icono del postcapitalismo y de la Sociedad del Conocimiento. Crea una nueva dinámica social. Está creando una nueva política. El “Estado Nación” como lo conocemos y como se concibió tras las revoluciones americana y francesa, no responde a la nueva realidad que trae la WWW, que está irrevocablemente transformando el mundo hacia una nueva era. La educación que se inventó para y por la sociedad industrial no responde a la nueva realidad, donde la gente saldrá al mundo laboral a cubrir trabajos que no existían cuando entraron al colegio, usando tecnologías que no se habían inventado y de maneras que ni se imaginaron, como ya está sucediendo con las primeras generaciones de “nativos digitales”.

El principio que introdujo el capitalismo en el sentido de que si cada uno se focaliza egoístamente en su propio beneficio una “mano invisible” hará que todos consigan sus objetivos no funciona, como lo demuestra la mala distribución del ingreso dejando al mercado operar solo. En la WWW lo que funciona es más bien que si todos buscan el bien conjunto, una “mano invisible” hace que cada uno consiga sus objetivos. Ahí están Wikipedia, Youtube, Facebook y tantos otros para demostrarlo. El trabajo en plataformas libres y abiertas en ambiente de colaboración consigue resultados más valiosos, sustentables y duraderos que el trabajo en solitario y en contra de la competencia. En la WWW se “coompite”, es decir, se compite pero se colabora.

La WWW entrega una experiencia personal a la gente que contrasta duramente con la vida fuera de la WWW. Ven, porque lo experimentan, que se puede vivir de otra forma, pero la realidad fuera de la WWW no les deja, y les frustra. Añádanle a “La Rebelión de las Masas” de José Ortega y Gasset la WWW y tendrán el porqué de los movimientos sociales y políticos recientes.

Por ello, el acceso a Internet ha sido declarado por parte de la ONU como “derecho humano fundamental”. La sociedad chilena no ha internalizado aún el potencial de este nuevo paradigma, perdiendo con ello innecesariamente muchas energías en discusiones que no apuntan ni al diagnóstico ni a la solución real de los problemas, sino a buscar soluciones distintas de las mismas cosas.

Alfredo Barriga

lunes, 10 de agosto de 2009

SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO, COMPETITIVIDAD DE LAS NACIONES Y TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACION

SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO, COMPETITIVIDAD DE LAS NACIONES Y TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACION

El conocimiento ha pasado a ser el recurso más importante en el desarrollo de la Economía. Eso es lo que hace de la actual una Sociedad Post-Capitalista[1]. Los países que comprendan mejor y estén mejor preparados para asimilar esta sencilla cuestión serán más competitivos y podrán entregar a las personas mejor calidad de vida que quienes no lo comprendan, o que –peor aún – se mantengan aferrados a los paradigmas de la Sociedad Capitalista, que está quedando obsoleta.

El conocimiento no está en los recursos naturales de un país: los recursos naturales no crean nuevo conocimiento por sí mismos. Tampoco está en las fábricas. Las Solo las Tecnologías de la Información y Comunicaciones son capaces de desarrollar conocimiento. Pero no sale de la nada. Al final del día, el conocimiento tiene su origen y su razón de ser en las personas. El conocimiento es el producto de los procesos que las personas tienen con la naturaleza, con las máquinas que inventa, con las tecnologías que desarrolla y sobre todo, con las otras personas. El conocimiento generado por las personas en su interacción con su entorno es lo que genera valor y bienestar.

He aquí de forma muy resumida la manera en que se potencia la competitividad en la Sociedad del Conocimiento. Rompe los esquemas conceptuales tradicionales, por lo que da para mucha discusión y análisis. Este artículo solo enuncia los temas.

El conocimiento se materializa en ideas, y las ideas se expresan mediante palabras.
Enunciado #1: serán más competitivas aquéllas naciones donde mejor se sepa utilizar el lenguaje: escrito, verbal y matemático.

El conocimiento nace de la creatividad.
Enunciado #2: serán más competitivas aquéllas naciones que sean más creativas. No las que “sepan” más, sino las que sepan qué hacer con lo que saben.

Las Tecnologías de la Información y Comunicaciones son la herramienta del Conocimiento.
Enunciado #3: serán más competitivas las naciones que sepan usar mejor las TIC, que sean más “IT savvy”.

El conocimiento se potencia cuando se crea con la colaboración de muchos. La Ley de Redes de Metcalffe, por la cual el valor de una red es superior a la suma de sus elementos, es aplicable no solo a las telecomunicaciones - donde se originó – sino también a los negocios, a la investigación, a las organizaciones, a cualquier actividad del quehacer humano.
Enunciado #4: serán más competitivas las naciones que aprendan mejor a trabajar en red, y donde de forma natural las personas compartan para ganar, en vez de tratar de ganar sin compartir.

El conocimiento es generado por las personas. Al ser un recurso económico que está en el centro de la creación de valor, pasa a ser esencial la motivación que tengan las personas para trabajar[2].
Enunciado #5: serán más competitivas las naciones – y dentro de ellas, las empresas – que más valoren el aporte de las personas a la creación de valor en la empresa, y que sepan mejor generar sistemas que permitan a las personas acceder al puesto de trabajo para el que están más capacitados y más les guste.

En la medida en que se asimile en toda su magnitud que una persona que no puede desarrollar sus talentos intelectuales es una pérdida de dinero y de creación de riqueza para el país, y se focalicen los esfuerzos para conseguir dicho desarrollo, el país entero será más próspero y con mayor grado de bienestar para sus habitantes.
Enunciado #6: un país en donde se contrate a la gente por sus capacidades y habilidades en vez de por su historial laboral – que por lo general será producto de que trabajó donde pudo, pero no donde quiso ni en lo que siente que está alineado con sus habilidades – será más creativo, más productivo y más competitivo.

El foco de los países que hoy dependen de sus recursos naturales debe cambiar hacia el desarrollo de sus recursos humanos, si quieren acceder a ser más desarrollados. Los países que se están desarrollando más rápidamente en el mundo no son precisamente abundantes en materias primas, debiendo importarlas desde países que las tienen. Éstos se están quedando atrás precisamente debido a que su foco está en proveer a las naciones que se están desarrollando más rápido de los recursos naturales que requieren. Pero el PIB per cápita de las naciones sin recursos naturales crece mucho más deprisa que el de las naciones que basan su actividad en ellos. Y el índice de Gini es mucho más bajo que el de las naciones productoras de recursos naturales, lo que podría ser síntoma de que las economías basadas en la explotación de recursos naturales están peor preparadas para superar la pobreza.

Manejo del lenguaje y de las tecnologías, creatividad y trabajo en equipo, foco en el desarrollo del capital humano. Esa es la clave del éxito en la Sociedad del Conocimiento. Y el sustento que lo hace posible es la educación de calidad, pero enfocada en el desarrollo de la persona, uno a uno. Serán ganadoras las naciones que desarrollen sistemas educacionales que permitan una atención personalizada de cada educando sin aumentar los costos de educarlos; que se enfoquen en enseñar a aprender más que en aprender a secas; que sean capaces de detectar las habilidades y gustos personales de cada educando y orientar sus estudios acorde a dicha información, y que puedan transmitir la información generada a los potenciales contratantes de esos educandos.

Los desafíos de la Sociedad del conocimiento son enormes, pero más aún son las oportunidades que ofrece. Estoy convencido que veremos en pocos años más el surgimiento de naciones que comprendieron esto y actuaron en consecuencia, tanto como veremos otras que se quedaron estancadas en sus modelos económicos. Y en esto, quien no avanza, retrocede.

Alfredo Barriga
[1] Peter Drucker, The Post Capitalist Society
[2] Juan Antonio Pérez López, Teoría de la Motivación en el Trabajo

martes, 16 de diciembre de 2008

Tecnologías de la Información 2008: el año de Internet en la política y de las redes sociales en Chile

El 26 y 27 de noviembre pasado se realizó el Encuentro Nacional para el Desarrollo Digital, en el cual se presentó el Informe de Economía Digital que prepara regularmente la Cámara de Comercio de Santiago (1). A pesar de la creciente importancia de la economía digital en Chile, el tema aún no se posiciona como debiera en la Agenda nacional.

La Economía digital ha estado creciendo a altas tasas año tras año desde 1999 a la fecha. Se entiende por “economía digital” la suma de gasto en el país a tres niveles: infraestructura digital (hardware, software y servicios vinculados), telecomunicaciones, y comercio electrónico. El principal factor de crecimiento en dicho periodo de tiempo ha sido el comercio electrónico, que cada año crece entre 2 y 3 mil millones de dólares más. Ello supone que para el 2008, 14 mil millones de la Economía Digital lo aportará el comercio electrónico, casi 6 mil las telecomunicaciones y más de 3 mil la infraestructura.

Lo que podría parecer buena noticia no lo es cuando miramos nuestra realidad respecto de quienes lideran mundialmente en economía digital y uso de TIC. Si bien vamos rápidos, cada vez más países van aún más rápidos. Así, por primera vez desde que se toma el índice ICATI sobre capacidad de absorción de TI, elaborado por la Cámara de Comercio de Santiago, nuestro país deja de ser el primero en América Latina, cediendo el puesto a… Argentina. Si se mira el lugar de Chile y el tamaño del índice comparado con el resto del mundo, se puede ver claramente lo mucho que nos queda por hacer:


¿Qué ha sucedido, para que, habiendo al menos liderado por años el uso de TIC en nuestra región, estemos quedando atrás? En nuestra opinión, esencialmente 2 cosas:

1) las TIC se utilizan al momento de implementar políticas, estrategias y planes de acción, en vez de considerarlas al momento de diseñarlas. Con ello las TIC mejoran la competitividad de corto plazo, pero no la competitividad como país, ya que no se usan para innovar en los modelos de negocio, que es donde realmente sucede el “pay back” de las TIC. Se genera así un círculo vicioso: cada año se vuelve menos atractivo invertir en TIC porque los incrementos marginales de competitividad se reducen considerablemente. Y esto sucede tanto en el sector privado como en el público. Estamos siguiendo aún los paradigmas de la Sociedad Industrial, donde las TIC tienen una connotación de “herramienta para automatizar” más que de herramienta de reingeniería, creación de valor e innovación.
2) Las TIC siguen siendo un tema comprendido y usado sobre todo por técnicos, y no se han permeabilizado a las demás áreas de la organización. Quizás solo Finanzas y Recursos Humanos hacen un uso intenso de TIC, pero para aprovechar las mejoras en productividad que incorporan en los procesos administrativos y financieros. Esto sucede por igual en las empresas, reparticiones públicas e instituciones.

Nos estamos quedando atrás respecto de Colombia, por ejemplo, en la adopción por parte de las empresas de sistemas de gestión (ERP), atención a clientes (CRM) e inteligencia de negocios (BI). Un 71% de las empresas no está considerando la incorporación de TIC para modelamiento de negocios, tecnología esencial para reingeniería y mejora de productividad. Un 69% no invertirá en voz sobre IP, que ahorra dinero en telefonía además de potenciar la generación de conocimiento hacia el interior de la organización. A pesar de las ventajas que supone para temas de seguridad en los negocios, un 75% de los encuestados no va a incorporar identificación biométrica. Y a pesar de ser una tecnología excelente para trazabilidad de inventarios, un 84% de las empresas ha manifestado que no invertirá en RFID. Las empresas se están quedando atrás, y muy especialmente las PYME. Lo paradójico de todo esto es que las empresas encuestadas reconocen el impacto de las TIC sobre sus resultados: el 59% considera que contribuyeron a aumentar las utilidades y los ingresos; un 51% considera que ayudaron a mejorar márgenes, y un 44% dice que les permitió mejorar participación de mercado. Pero “ya lo hicieron”, por lo cual posiblemente es la razón que no consideren invertir en nuevas TIC.

Otros países han comprendido mejor que el nuestro la naturaleza y las reglas de este nuevo juego, con los paradigmas de la Sociedad y la Economía del Conocimiento. Lo grave de todo esto es que entre los países que nos están superando hay cada vez mayor número de países a los que claramente superábamos no hace más de 5 años.

En el Encuentro Nacional mencionado se mostraron los resultados de un cuestionario Delphi a expertos en TIC dentro de Chile, que son también muy ilustrativos. Al ser preguntados por el hecho destacado nacional respecto de TIC en el año 2008, hubo coincidencia en señalar la increíble penetración de Facebook y las redes sociales en el país. Creo que el sector privado y el sector político aún no absorben el profundo significado de este fenómeno. Chile terminará el año con la mayor tasa de crecimiento en el mundo en el uso de Facebook (por encima del 2.000%), y estará entre los Top 10 en penetración sobre la población total (4° o 5°) y en números absolutos de usuarios de Facebook (posiblemente nos caigamos del top 10 por la mayor población de otros países competidores). Nadie en el sector privado fue capaz de ver la oportunidad de negocios que se abría con las redes sociales, y hoy ese dinero va a la empresa fundada por un muchacho de 23 años en Estados Unidos. Ningún político chileno logró reunir el número de adherentes en Facebook que consiguió el pintoresco Leonardo Farkas en tan solo 4 meses. Creo que los supera a todos sumados juntos.

Los expertos señalaron como hecho destacado internacional el papel jugado por Internet en la elección de Barack Obama en Estados Unidos – hay consenso general que sin su sitio Web “Full 2.0” no habría ganado la elección.

Todo esto quiere decir que a partir de ahora puede salir perfectamente un candidato para gobernar el país “fuera del sistema”. Quiere decir que la gente ha encontrado un medio donde puede canalizar sus ideas, sueños, y ambiciones, comentarlos con otra gente, generar opinión autónomamente. Quiere decir que Internet ha demostrado con hechos lo que prometía hace 12 años: el empoderamiento de las personas. Y ni el sector privado ni el sector público, ni el sector de la política, ni los economistas, parecen entender ni estar bien preparados para esto.

El clamor de los expertos a la hora de ser preguntados sobre el principal desafío nacional en materia de TIC es que el tema sea tema de una vez en la agenda nacional. No como algo futurista, sino actual, esencial e importante. Hay consenso también en la urgencia de crear una institucionalidad estatal en la materia, como ya están haciendo los países que están avanzando más que nosotros y dar un mayor empoderamiento productivo a las TICs.

Una de las diapositivas más celebradas de la presentación fue la relativa a lo que las empresas y el Estado piensan hacer respecto de incorporación de TIC el próximo año: claramente invertir más en las diversas TIC que se les propone. Lo que pasa es que es la misma respuesta que se viene dando en las últimas encuestas año tras año. O sea, todos dicen que “el año que viene” sí que incorporarán la tecnología A, B y C, y dicha inversión se corre para el año que viene una y otra vez. Lamentablemente, no parece ser que se le tome el peso real al tema, y el presente inmediato de nuestro país depende de que así sea.

Alfredo Barriga

(1) presentación slides en http://www.slideshare.net/glever/la-economia-digital-2008-presentation