Comentarios y puntos de vista sobre la economía digital y el uso de TIC en los negocios
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viernes, 2 de septiembre de 2011
La cruda realidad de la Agenda Digital en Chile
Lamentablemente la gran revolución digital que está sacudiendo al mundo, abriendo oportunidades a países que llegaron tarde a la revolución industrial y no pudieron quedar entre las naciones desarrolladas, no es tema en Chile. Los países mencionados se han desarrollado más rápido que nosotros, han generado sociedades más justas, y sobre todo, tienen una visión largo plazo que transforma el país en uno mejor. Ahí está Corea de Sur, n°1 en gobierno electrónico, que durante 7 presidentes seguidos ha perseguido generar una sociedad del conocimiento, siendo una gran nación industrializada. Y que para llegar a eso tuvieron otro gran plan público-privado que transformó un país pobre y agrícola en lo que es hoy.
Se dice que los jueces hablan por sus sentencias. Análogamente, los empresarios hablan por sus organigramas y sus estados financieros, los gobiernos por sus presupuestos, la academia por sus mallas curriculares y centros de investigación, los Think Tanks por sus papers, los partidos políticos por sus programas y los legisladores por las leyes que promueven. Pues bien, respecto del tema de la Sociedad del Conocimiento y de la Agenda Digital, su silencio es elocuente.
El Estado sigue siendo la organización que más gasta en Tecnologías de la Información y Comunicaciones en Chile, aunque es menos del 1% de su presupuesto total anual. En todo caso, el mejor ranking que tenemos siguesiendo en e-gobierno (18 del mundo).
Las empresas siguen utilizando las TIC como un “automatizador de procesos” más que un transformador de paradigmas. Los CIO corporativos reportan a la Gerencia de Administración y Finanzas, y no a la Gerencia General como ocurre con las empresas que están avanzando más en la materia, cambiando sus paradigmas de negocios.
En el mundo académico, no hay centros de investigación sobre la sociedad del conocimiento o la economía en Internet, o los nuevos paradigmas mundiales que trae la revolución digital. Los Think Tanks no han producido hasta la fecha ningún “paper” sobre las oportunidades históricas que se presentan al país de la mano de la revolución digital y de formas cómo podríamos aprovecharlas.
En ninguno de los programas de los partidos políticos se dedica un capítulo a este tema. Los legisladores no analizan y por lo tanto no proponen nuevos marcos legislativos que pueden ser de su iniciativa para generar un marco más propicio al desarrollo digital del país.
Ni siquiera los estudiantes, que claramente necesitan un cambio de mallas y metodologías acordes a la nueva realidad, lo mencionan entre sus peticiones. En definitiva, la cruda realidad es que el desarrollo digital del país no es tema para nadie, y que Chile sigue atado a modelos, esquemas y conceptos que tuvieron sentido a fines del S.XX y hoy son, por decir lo menos, anacrónicos.
La Sociedad del Conocimiento no es una entelequia. A partir de Internet y de la WWW se ha generado un ecosistema social y económico basado en el acceso a una cantidad gigantesca y creciente de conocimiento y de herramientas para crear valor a partir del mismo, gran parte de los cuales son gratis.
La economía en Internet crece sistemáticamente a dos dígitos año tras año, y ya supera el PIB de Canadá. Crea 2,6 puestos de trabajo por cada uno que destruye (3, en el caso de Chilecompras, único del que hay estudio en Chile). Genera 8 trillones de dólares anuales en comercio electrónico. Permite a las PYME exportar el doble de lo que hacen cuando no usan Internet. Es responsable de ente un 20% y un 33% del incremento del PIB de las naciones que lideran en conectividad. Y sin embargo, como país, seguimos poniendo las fichas en la Sociedad "Offline", que es incapaz de mostrar esos resultados.
La demanda por banda ancha es superior a lo que la oferta puede entregar con los mecanismos tradicionales de mercado, lo cual ha hecho que en los países que lideran en esta revolución digital, el Estado haya debido complementar mediante agresivos programas la cobertura que el mercado no puede entregar, y lo han hecho con el conocimiento de la rentabilidad social y económica de dicha inversión: cada diez puntos de penetración de banda ancha en un país, incrementa su PIB entre 0,5 y 1,5 puntos más al año. Australia hizo los cálculos y se embarcó en la inversión en infraestructura más grande de la historia económica para entregar a todos sus habitantes fibra óptica al hogar o, en su defecto, Banda Ancha Móvil de alta velocidad.
Los países de la OCDE, recientemente reunidos en París bajo el lema “La Economía en Internet: Generando Crecimiento y Empleos” han reconocido los beneficios de este ecosistema, que se pueden resumir en cuatro: libertad, empoderamiento de las personas, transparencia, e igualdad de oportunidades. Internet y la WWW han sido la creación más exitosa de la historia, generando un ambiente innovador, emprendedor, democratizador e igualador como nunca antes se había visto. Las naciones que están apostando fuertemente por esta revolución, están viendo un gran cambio en la calidad de vida de sus habitantes. La revolución digital no tendrá paciencia con las naciones que le den la espalda, o que se empecinen en seguir funcionando con paradigmas de la Sociedad Industrial, que están siendo claramente superados por la Sociedad del Conocimiento.
Las Naciones Unidas, la misma OCDE, los foros internacionales como el World Economic Forum, la APEC, el TPP, el eLAC, están dedicando tiempo, presupuesto y neuronas hace tiempo y en forma creciente a la sociedad de la información y del conocimiento. Las Naciones Unidas declararon en junio de este año como derecho humano básico el acceso a Internet.
Los niños que hoy entren al pre kinder, cuando salgan a trabajar, postularán a puestos de trabajo que hoy no existen, usando herramientas que no se han inventado, y en formas que ni podemos imaginar. El sistema educativo fue pensado para generar mano de obra a la Sociedad Industrial. Es totalmente inadecuado para la Sociedad del Conocimiento. Estamos preparando futuros frustrados, mano de obra no cualificada, ineptos, analfabetos digitales en un mundo digital. Los contenidos y metodologías de enseñanza en Internet hacen obsoletas las clases de hoy, y coexisten en un mundo con contenidos gratis e instituciones con fines de lucro, que entregan buena formación a menor costo que la formación tradicional... y donde el "truco de la inmobiliaria" no se puede hacer
Chile, desde su creación, ha sido un país orientado a los recursos naturales, algunos renovables, otros – los que más aportan a la economía – no renovables. Ha sido un importador neto de conocimiento, teniendo sin embargo todo para producirlo y exportarlo. Ha explotado recursos tangibles no renovables sin generar un recambio no tangible, como han hecho otros países que eran, hace 30 años, menos desarrollados que Chile. Seguimos siendo un país esencialmente productor y dependiente de un producto, y nos falta visión de largo plazo, o Plan B para cuando ese producto ya no esté. Algunos países árabes productores de petróleo, ya desde la creación de la OPEC, generaron políticas públicas para “el día que se agote el petróleo”, invirtiendo grandes sumas en empresas no vinculadas al petróleo y en educación de calidad para sus súbditos, enviando a los mejores a estudiar a las mejores universidades. Han invertido en la economía digital más rápido que nosotros, al punto que ya nos han pasado en el Índice del Banco Mundial sobre conectividad (Network Readiness Index). Y no son los únicos países: Chile ya es superado por Israel, los Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Estonia, Malta, Malasia, Bahrein, Chipre, Eslovenia, Túnez, China y 25 países del primer mundo.
Y sin embargo, la sociedad civil está preparada para aprovechar las oportunidades de la revolución digital. En un reciente estudio realizado por Subtel con la Universidad Alberto Hurtado, un 63% de los usuarios chilenos tienen un conocimiento medio o alto del uso de Internet; un 86,5% considera que Internet ha sido un aporte en la educación de sus hijos (y un 48% contrató Internet para apoyo en la educación de los hijos o para autoformación); un 67% considera que ha sido un aporte en el trabajo. Por lo tanto, ya no es solo acerca de redes sociales o entretención, sino de valor agregado en temas de importancia para las personas.
El desarrollo digital de Chile es el mejor y más económico camino para llevarlo a ser una sociedad de oportunidades, más igualitaria, más transparente, más libre, con más y mejor calidad de edcuación, salud y trabajo, y menos dependiente de recursos que en algún momento se van a terminar. El sistema, que venimos acarreando desde hace tantos años, no nos ha llevado y no nos va a llevar al desarrollo. Ha producido y mantiene un país que crece pero sigue siendo muy desigual. No ha conseguido, a pesar de todos sus cambios de políticas, crear una sociedad de oportunidades con movilidad social. Y la solución no va por más Estado o menos Estado, porque eso es seguir dándose vueltas alrededor del mismo círculo. El Estado como lo conocemos hoy en todo el mundo es una organización arcaica creada al albor de las revoluciones de comienzos del siglo XIX. El vibrante mundo en Internet se ha creado al margen del Estado, global desde su concepción, libre, abierto, transparente.
La solución es incorporarnos – cuanto antes – a la Sociedad del Conocimiento y a las oportunidades que trae consigo. Los próximos 10 años van a ser críticos. Ahí nos jugamos pasar a ser parte del mundo desarrollado o quedarnos para siempre como un “país extractor”, la actividad más antigua de la historia de la humanidad, creadora por ello del modelo de Sociedad más básico, arcaico, jerarquizado y socialmente injusto.
Aprovecho para dar las gracias a todos quienes me han dado su apoyo y sugerencias por redes sociales y correos electrónicos en estos 18 intensos meses. A quienes me han comprendido y a quienes no, forzándome a explicarme mejor. He procurado dentro de la vorágine del cargo responder personalmente a cada una y a cada uno y encauzar sus inquietudes en proyectos concretos. El no haberlo logrado es mi responsabilidad.
Alfredo Barriga
domingo, 15 de mayo de 2011
Chile debe incorporarse urgentemente a la Sociedad del Conocimiento
El Presidente Piñera, en muchas de sus intervenciones, anima a Chile a incorporarse a la Sociedad del Conocimiento. Chile llegó tarde a la revolución industrial pero aún está a tiempo de llegar a la revolución digital, acortando el camino hacia el desarrollo y creando fuentes de trabajo inimaginable hace escasamente diez años. Las verdaderas oportunidades para nuestro país están allí más que en ninguna otra parte, más que nunca antes en nuestra historia. Este es un mensaje urgente de incorporar a nuestra agenda.
La Sociedad del Conocimiento pone al mismo como el factor productivo central de la economía y del bienestar de las naciones. Supone poner foco del desarrollo en el despliegue de los talentos de todos quienes viven en el país. Supone un cambio de paradigma, para llegar a que todas y todos puedan trabajar en lo que más talento tienen y más les gusta. ¿Cual sería el PIB de alcanzar esa meta? No hay una fórmula para calcularlo, pero el sentido común dice que sería muy superior a lo que es.
Nuestro país no se va a desarrollar más ni con mayor equidad con el mismo sistema económico que adoptamos hace 35 años, basado en una economía exportadora de recursos naturales. Nuestro país se desarrollará más y con mayor equidad si ponemos el foco y la prioridad en el desarrollo de capital humano. Ello supone medidas urgentes en materia de desarrollo digital y educación.
La plataforma digital es la plataforma del conocimiento. Avanzar cuanto antes en que todos tengan acceso a banda ancha de calidad y un computador es esencial en esta carrera mundial por llegar antes y aprovechar mejor las ilimitadas oportunidades que están frente a nosotros. Este es un camino que afortunadamente ya hemos comenzado a recorrer con una serie de proyectos que ha puesto en marcha Subtel.
La otra medida urgente, cuyo efecto se verá a largo plazo, es el cambio de los paradigmas del modelo de educación. Todos los modelos educativos del mundo se crearon para responder a la revolución industrial. De ahí la importancia que tienen las matemáticas, ya que la revolución industrial fue esencialmente ingenieril. La Sociedad del Conocimiento abarca en cambio todas las áreas del saber, generando oportunidades en todos los campos para personas de muy diversos talentos. Es un cambio profundo y dificil, pero necesario.
Sir Ken Robinson, autor de un conocido informe sobre la Educación para el Reino Unido, propone un cambio radical en el modelo de enseñanza, centrándolo en el desarrollo de la creatividad. Como dice muy acertadamente, los niños que hoy entran en el colegio, cuando salgan al mercado laboral trabajarán en puestos de trabajo que hoy no existen, usando plataformas digitales que aún no se han inventado, y de formas que ni imaginamos. ¿Como prepararlos para lo que va a ser su realidad, si no es centrando su educación en "aprender a aprender", con creatividad, dejando que los talentos de cada cual florezcan en el proceso, para que luego cada cual se dedique a aquello para lo que está naturalmente mejor preparado?
Sir Ken Robinson estuvo en noviembre pasado en Chile, ante una multitudinaria audiencia en la que destacaban los jóvenes. Quienes no asistieron pueden ver sus planteamientos en las Conferencias en TED del año 2006 y del año 2010. Se calcula la que primera ha sido vista ya por más de 80 millones de personas en todo el mundo. Merece la pena dedicar 34 minutos para ver ambas, y comprender la importancia de la revolución en la educación, sin la cual la revolución digital no podrá desplegar todo su potencial.
Alfredo Barriga
15-5-2011
La Sociedad del Conocimiento pone al mismo como el factor productivo central de la economía y del bienestar de las naciones. Supone poner foco del desarrollo en el despliegue de los talentos de todos quienes viven en el país. Supone un cambio de paradigma, para llegar a que todas y todos puedan trabajar en lo que más talento tienen y más les gusta. ¿Cual sería el PIB de alcanzar esa meta? No hay una fórmula para calcularlo, pero el sentido común dice que sería muy superior a lo que es.
Nuestro país no se va a desarrollar más ni con mayor equidad con el mismo sistema económico que adoptamos hace 35 años, basado en una economía exportadora de recursos naturales. Nuestro país se desarrollará más y con mayor equidad si ponemos el foco y la prioridad en el desarrollo de capital humano. Ello supone medidas urgentes en materia de desarrollo digital y educación.
La plataforma digital es la plataforma del conocimiento. Avanzar cuanto antes en que todos tengan acceso a banda ancha de calidad y un computador es esencial en esta carrera mundial por llegar antes y aprovechar mejor las ilimitadas oportunidades que están frente a nosotros. Este es un camino que afortunadamente ya hemos comenzado a recorrer con una serie de proyectos que ha puesto en marcha Subtel.
La otra medida urgente, cuyo efecto se verá a largo plazo, es el cambio de los paradigmas del modelo de educación. Todos los modelos educativos del mundo se crearon para responder a la revolución industrial. De ahí la importancia que tienen las matemáticas, ya que la revolución industrial fue esencialmente ingenieril. La Sociedad del Conocimiento abarca en cambio todas las áreas del saber, generando oportunidades en todos los campos para personas de muy diversos talentos. Es un cambio profundo y dificil, pero necesario.
Sir Ken Robinson, autor de un conocido informe sobre la Educación para el Reino Unido, propone un cambio radical en el modelo de enseñanza, centrándolo en el desarrollo de la creatividad. Como dice muy acertadamente, los niños que hoy entran en el colegio, cuando salgan al mercado laboral trabajarán en puestos de trabajo que hoy no existen, usando plataformas digitales que aún no se han inventado, y de formas que ni imaginamos. ¿Como prepararlos para lo que va a ser su realidad, si no es centrando su educación en "aprender a aprender", con creatividad, dejando que los talentos de cada cual florezcan en el proceso, para que luego cada cual se dedique a aquello para lo que está naturalmente mejor preparado?
Sir Ken Robinson estuvo en noviembre pasado en Chile, ante una multitudinaria audiencia en la que destacaban los jóvenes. Quienes no asistieron pueden ver sus planteamientos en las Conferencias en TED del año 2006 y del año 2010. Se calcula la que primera ha sido vista ya por más de 80 millones de personas en todo el mundo. Merece la pena dedicar 34 minutos para ver ambas, y comprender la importancia de la revolución en la educación, sin la cual la revolución digital no podrá desplegar todo su potencial.
Alfredo Barriga
15-5-2011
lunes, 29 de diciembre de 2008
EDUCACION PARA NATIVOS DIGITALES
Los niños que se están incorporando a la educación desde hace ya 8 años nacieron cuando ya existía Internet. Son “nativos digitales”, y ello tiene un gran efecto en las metodologías de educación más adecuadas y eficientes que se han de desarrollar para aprovechar positivamente este hecho. Prohibirles el uso del computador no funciona. Educarlos en su uso funciona. Y dependiendo del buen o mal uso – o no uso - que hagamos de estas herramientas saldrán personas balanceadas o desbalanceadas.
Porque su hábitat común es digital. Chatean, miran la televisión y hacen las tareas. Todo al mismo tiempo. A quienes nos educaron con una metodología más “lineal” nos parece imposible. Pensamos que realmente no están aprendiendo. Nos equivocamos a medias. Pueden aprender mucho más de lo que nosotros aprendimos con las metodologías al uso en nuestra época, y que entonces eran correctas. Pero ya no lo son.
El solo hecho de hacer múltiples actividades a la vez de forma coordinada (“multitasking”) añade una dimensión totalmente nueva y de enormes potencialidades a la educación.
En el proceso de educación hay varias dimensiones comprometidas. De una parte, quizá la central, está el “aprender a aprender”. Pues bien: los nativos digitales ya son duchos en esa materia. Nadie les enseñó a usar el computador: lo hicieron de forma nativa. Lo mismo que a usar el DVD, la televisión, chatear, jugar por Internet, subir fotos, abrir y administrar una cuenta en Facebook, un mail o un blog.
De otra parte, está la adquisición pura de conocimientos. La metodología de “profesor que se para en la tarima y entrega contenidos” se está convirtiendo en una forma ineficiente de entregar conocimientos, comparado a como puede ser usando tecnologías de la información (TIC). Hoy por hoy, se puede encontrar en Internet todo tipo de contenidos de apoyo a la educación. Se podría ahorrar una no despreciable suma de dinero a los padres si se echara mano de dichos contenidos, a condición de que hubiese acceso universal a esta herramienta. Ese es uno – y no el menor – de los beneficios inmediatos de la iniciativa “un laptop por niño”. Con el ahorro en material escolar el laptop se paga solo, y sobra. Pero hay que cambiar los textos educativos y migrarlos hacia Internet o medios digitales.
De otra parte está la adquisición de habilidades. Por ser nativos digitales, ya vienen con habilidades intelectuales adquiridas por su cuenta, por lo cual es necesario potenciarlas, en vez de tratar de desarrollarlas (¡si ya las tienen!). Hay otras habilidades en cambio que con el tiempo han ido decayendo, como lo muestran una y otra vez las pruebas SIMCE. La habilidad de comprensión de textos. La habilidad de expresarse correctamente mediante el uso de palabras. La habilidad de usar la lógica y la retórica. Los exámenes que nos toca corregir a los profesores de pregrado - ¡y de post grado! – dejan mucho que desear en el uso de la lengua de Cervantes.
Por último, la educación no es completa sin una educación valórica. Al menos, en lo concerniente a ser buen ciudadano, respetuoso de los demás, con espíritu solidario, capaz de sacrificios por otros, capaces de la amistad incondicional. Con un Ethos mínimo respecto de valores universales como la honestidad, la laboriosidad, la justicia, la templanza, la prudencia, la fortaleza, y un largo etcétera. Algo que ha sido el Ethos de la humanidad desde siempre.
Un profesor pide a los niños que escriban sobre Alejandro Magno. Ni cortos ni perezosos, se van al “rincón del vago” o a la Wikipedia en Internet, y “bajan” la tarea. El profesor considera que han hecho trampa, y los castiga. Aquí lo que está mal es la metodología de enseñanza, no el hecho que los niños bajen el contenido desde Internet. Si en vez de luchar contra los medios digitales nos apoyamos en ellos, el formato de la clase podría ser muy distinto: que los niños busquen en Internet materia sobre Alejandro Magno y que la comenten. Por ejemplo: ¿Qué importancia tuvo para Occidente? La clase se convierte en un foro. Se enseña a los alumnos a pensar, más que a memorizar. A ser capaces de desarrollar habilidades de análisis, creación de opinión, argumentación. A ver las cosas “out of the box”. A compartir formas de pensar con otras personas, comprender sus puntos de vista, socializar… ¿no es absurdo que la única instancia de socialización de los alumnos sean los recreos? De esta forma, conseguimos encausar la posible “adicción” a las tecnologías y el que pasen horas frente al computador. Tal y como lo tienen ahora, llegan a la casa con la cabeza llena de conocimientos, y su hábitat de vida les llama a gritos a evadirse en el mundo virtual.
Personas que preguntan, se cuestionan, buscan respuestas, las ponen por obra… es lo que este país necesita para dar el gran salto en desarrollo del que tanto estamos hablando desde hace ya demasiados años. Es un cambio radical de enfoque de la educación y – lo entiendo – da susto cambiar en algo tan importante y sensible. Pero es que el actual modelo no da para más.
Independientemente del Modelo de enseñanza que deseamos para Chile, en el cual hay legítimas visiones distintas, el tema de la incorporación del mundo digital, que es actual, urgente y absolutamente vigente, es una prioridad que no admite más demora. Seguir como seguimos es como si hace 50 años atrás los alumnos fueran a clases sin papel y lápiz, solo para memorizar lo que el escriba les dicta una y otra vez. Así de arcaico.
Los países que están incorporando TIC “a la vena” de la enseñanza están desarrollando mucho más rápidamente su capital intelectual. Y este es directamente proporcional a la capacidad de generar valor, riqueza y bienestar para la población.
Alfredo Barriga C.
Porque su hábitat común es digital. Chatean, miran la televisión y hacen las tareas. Todo al mismo tiempo. A quienes nos educaron con una metodología más “lineal” nos parece imposible. Pensamos que realmente no están aprendiendo. Nos equivocamos a medias. Pueden aprender mucho más de lo que nosotros aprendimos con las metodologías al uso en nuestra época, y que entonces eran correctas. Pero ya no lo son.
El solo hecho de hacer múltiples actividades a la vez de forma coordinada (“multitasking”) añade una dimensión totalmente nueva y de enormes potencialidades a la educación.
En el proceso de educación hay varias dimensiones comprometidas. De una parte, quizá la central, está el “aprender a aprender”. Pues bien: los nativos digitales ya son duchos en esa materia. Nadie les enseñó a usar el computador: lo hicieron de forma nativa. Lo mismo que a usar el DVD, la televisión, chatear, jugar por Internet, subir fotos, abrir y administrar una cuenta en Facebook, un mail o un blog.
De otra parte, está la adquisición pura de conocimientos. La metodología de “profesor que se para en la tarima y entrega contenidos” se está convirtiendo en una forma ineficiente de entregar conocimientos, comparado a como puede ser usando tecnologías de la información (TIC). Hoy por hoy, se puede encontrar en Internet todo tipo de contenidos de apoyo a la educación. Se podría ahorrar una no despreciable suma de dinero a los padres si se echara mano de dichos contenidos, a condición de que hubiese acceso universal a esta herramienta. Ese es uno – y no el menor – de los beneficios inmediatos de la iniciativa “un laptop por niño”. Con el ahorro en material escolar el laptop se paga solo, y sobra. Pero hay que cambiar los textos educativos y migrarlos hacia Internet o medios digitales.
De otra parte está la adquisición de habilidades. Por ser nativos digitales, ya vienen con habilidades intelectuales adquiridas por su cuenta, por lo cual es necesario potenciarlas, en vez de tratar de desarrollarlas (¡si ya las tienen!). Hay otras habilidades en cambio que con el tiempo han ido decayendo, como lo muestran una y otra vez las pruebas SIMCE. La habilidad de comprensión de textos. La habilidad de expresarse correctamente mediante el uso de palabras. La habilidad de usar la lógica y la retórica. Los exámenes que nos toca corregir a los profesores de pregrado - ¡y de post grado! – dejan mucho que desear en el uso de la lengua de Cervantes.
Por último, la educación no es completa sin una educación valórica. Al menos, en lo concerniente a ser buen ciudadano, respetuoso de los demás, con espíritu solidario, capaz de sacrificios por otros, capaces de la amistad incondicional. Con un Ethos mínimo respecto de valores universales como la honestidad, la laboriosidad, la justicia, la templanza, la prudencia, la fortaleza, y un largo etcétera. Algo que ha sido el Ethos de la humanidad desde siempre.
Un profesor pide a los niños que escriban sobre Alejandro Magno. Ni cortos ni perezosos, se van al “rincón del vago” o a la Wikipedia en Internet, y “bajan” la tarea. El profesor considera que han hecho trampa, y los castiga. Aquí lo que está mal es la metodología de enseñanza, no el hecho que los niños bajen el contenido desde Internet. Si en vez de luchar contra los medios digitales nos apoyamos en ellos, el formato de la clase podría ser muy distinto: que los niños busquen en Internet materia sobre Alejandro Magno y que la comenten. Por ejemplo: ¿Qué importancia tuvo para Occidente? La clase se convierte en un foro. Se enseña a los alumnos a pensar, más que a memorizar. A ser capaces de desarrollar habilidades de análisis, creación de opinión, argumentación. A ver las cosas “out of the box”. A compartir formas de pensar con otras personas, comprender sus puntos de vista, socializar… ¿no es absurdo que la única instancia de socialización de los alumnos sean los recreos? De esta forma, conseguimos encausar la posible “adicción” a las tecnologías y el que pasen horas frente al computador. Tal y como lo tienen ahora, llegan a la casa con la cabeza llena de conocimientos, y su hábitat de vida les llama a gritos a evadirse en el mundo virtual.
Personas que preguntan, se cuestionan, buscan respuestas, las ponen por obra… es lo que este país necesita para dar el gran salto en desarrollo del que tanto estamos hablando desde hace ya demasiados años. Es un cambio radical de enfoque de la educación y – lo entiendo – da susto cambiar en algo tan importante y sensible. Pero es que el actual modelo no da para más.
Independientemente del Modelo de enseñanza que deseamos para Chile, en el cual hay legítimas visiones distintas, el tema de la incorporación del mundo digital, que es actual, urgente y absolutamente vigente, es una prioridad que no admite más demora. Seguir como seguimos es como si hace 50 años atrás los alumnos fueran a clases sin papel y lápiz, solo para memorizar lo que el escriba les dicta una y otra vez. Así de arcaico.
Los países que están incorporando TIC “a la vena” de la enseñanza están desarrollando mucho más rápidamente su capital intelectual. Y este es directamente proporcional a la capacidad de generar valor, riqueza y bienestar para la población.
Alfredo Barriga C.
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