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viernes, 2 de diciembre de 2011

La Agenda Digital ya es tema

Que yo recuerde, nunca antes la Agenda Digital ocupó la primera parte de la editorial de El Mercurio hasta ayer, 1 de diciembre. Buen síntoma. Significa un cambio respecto de que la Agenda Digital no es tema para la Sociedad, y me deja muy contento poder decirlo a solo dos meses de haber dicho lo contrario.

La Agenda Digital de la que se pregunta el editorial fue diseñada durante la campaña. No hay muchas diferencias respecto de qué es lo importante y lo prioritario desde entonces a esta fecha. Si acaso, se ha incrementado la importancia y la prioridad de algunos temas debido a que el diagnóstico se ha confirmado, y debemos acelerar la marcha.

Los temas no son muchos, pero son fundamentales. Los he tomado de las reuniones a las que me tocó asistir como Secretario Ejecutivo de Desarrollo Digital en la OCDE, eLAC, WSIS (World Summit of the Information Society), TPP, y APEC. En todos ellos, las TIC son la herramienta o el facilitador de un cambio de paradigma hacia la Sociedad del Conocimiento, y deberían ser la base sobre la cual generar nuestra Estrategia Digital 2012-2018:

·         El acceso a la banda ancha ha sido declarado un derecho por la ONU. Querríamos que para el año 2018 todos los hogares de Chile tuvieran acceso a ese derecho. ¿Cómo lo logramos?

·         Queremos que cuando los niños que hoy entran al kindergarten salgan al mercado laboral en 2030 estén preparados para el mismo, ¿Cómo lo hacemos?

·         Queremos que los incentivos en salud estén en tener una población sana, y no en curar una población enferma, ¿Cómo lo hacemos?

·         Queremos cambiar la matriz energética e incorporar el concepto de “smart grid” apoyado por la OCDE ¿Cómo lo logramos?

·         Pensamos que una vez que todo Chile tenga banda ancha en su casa es absurdo que tengan que desplazarse a trabajar ¿Cómo alentamos el trabajo desde la casa?

·         Queremos que las personas y las PYMES puedan usar todos los recursos que entrega Internet para aprender, emprender, innovar. ¿Cómo lo logramos?
Hay mucho camino recorrido, tanto en Chile como en el extranjero, para responder adecuadamente a esas preguntas, alguna de las cuales - como la educación, la salud y la energía - son críticas, y requieren de paradgimas disruptivos a la vez que mucha voluntad política y mucha energía para convocar, convencer, liderar y adoptar las medidas que son necesarias para que no perdamos la carrera hacia la Sociedad del Conocimiento como sí lo hicimos en el caso de la Sociedad industrial.

El hecho de que El Mercurio incorpore esa frase del Presidente Piñera en su editorial, frase que salió del trabajo que hicimos conjuntamente durante la campaña, es una muy buena señal de que, por fin, el tema de la agenda digital se ha posicionado en el país como un tema transversal a todos.

Alfredo Barriga

martes, 29 de noviembre de 2011

Cyber Monday

Cuando conocí la iniciativa de Cyber Monday chileno hace un par de meses hice dos predicciones: que la demanda iba a sobrepasar las proyecciones más optimistas y que los servidores de los participantes - incluido Transbank - iban a colapsar. No eran difíciles de preveer, así que no hay mayor mérito en ello.

Y ambas predicciones cumplidas son, paradójicamente, buenas noticias. Demuestran que hay una oportunidad enorme de desarrollo para la economía en Internet.

Hay que felicitar a la Cámara de Comercio de Santiago por haber podido convocar a empresas del sector a llevar a cabo esta experiencia, como un primer paso para avanzar en algo en lo que Chile se ha quedado muy atrás: el comercio electrónico. Según el informe de Mc Kinsey, el comercio electrónico movió el año pasado 8 trillones de dólares en el mundo, un 10% del Producto Interno Bruto mundial, a paridad por precios. En Chile, es apenas un 1% de las ventas de retail. Queda por lo tanto mucho por avanzar.

Seguir profundizando en comercio electrónico llevará además a una mayor competencia y a una mayor - y muy necesitada - innovación en esta materia. Hasta ahora, el comercio electrónico es solo "igual que la tienda, pero por Internet". Se está subutilizando una herramienta de marketing del SXXI con los mismos paradigmas del SXX. No hay las innovaciones en el modelo de negocios que ha habido en otros países, particularmente Estados Unidos. En comparación, ellos van por la versión 3.0 del comercio electrónico mientras que Chile sigue en la versión 1.0. Visualizar las oportunidades que han quedado al descubierto en esta primera versión del Cyber Monday debiera llevar a las empresas participantes a plantearse nuevos modelos de negocio, ver "out of the box", y adoptar los paradigmas más actuales en vez de seguir "haciendo lo mismo, pero por Internet".

Un segundo beneficio es que lo sucedido en la plataforma tecnológica deberá llevar a las empresas a dar el paso siguente en la evolución de las TIC: adoptar el paradigma del cloud computing. No se trata de que se mueva todo a la nube, sino que se comience por contratar las necesidades extras para momentos extras, lo cual es un primer paso. En esto, también Chile está quedando atrás respecto de los países OCDE, que es donde estamos jugando el partido.

Un tercer beneficio es que estas iniciativas "chorrean" hacia empresas más pequeñas. Ya lo hicieron este año: recibí varios mails de PYMEs que se colgaron para enviar sus promociones especiales. Al final, todos ganan: empresas, consumidores y la Economía en Internet.

Alfredo Barriga
ex Secretario Ejecutivo de Desarrollo Digital

sábado, 26 de noviembre de 2011

Agenda Digital Reloaded

Esta semana, junto con la visita de Vint Cerf a Chile (el padre de Internet), el Presidente Piñera volvió a lanzar la Agenda Digital del Gobierno, con una nueva institucionalidad, que ya había sido comentada en la prensa, y con un nuevo aire. La incorporación de Oliver Flogel ha sido un acierto, por su dilatada experiencia gerencial en una de las grandes compañías TIC del país. Y el poner Telecomunicaciones y Estrategia Digital bajo la nueva Subsecretaría de Telecomunicaciones y Estrategia Digital es un gran paso para poner la Agenda Digital en el agenda del país, y no solo del Gobierno.

Me consta personalmente el interés del Presidente por este tema. El que lo haya tomado en sus manos para llevar a cabo esta reestructuración es una muestra de ese interés. La Agenda Digital que diseñamos durante la campaña está vigente, y desde la nueva institucionalidad se podrá avanzar a mayor velocidad que la que estábamos avanzando. Se está trabajando en 17 medidas anunciadas entonces, y se han añadido 3 medidas más que no estaban inicialmente. Durante los próximos dos años veremos  materializadas varias de esas medidas, con lo cual se podrá apreciar un avance significativo en el desarrollo digital de Chile. 

De los proyectos en marcha destaca la nueva cédula de identidad con chip incorporado, que permitirá generar muchas "killer applications" orientadas sobre todo a hacer más expeditos los procesos, tanto en el sector público como privado. La Licencia Médica Electrónica universal llevará las tecnologías de la información al box del médico, que es donde las atenciones de salud se llevan a cabo, permitiendo el desarrollo de nuevas y potentes aplicaciones a futuro, como la receta electrónica y otras, que cambiarán varios paradigmas en este delicado tema que afecta tan directamente la vida de los chilenos, en especial de los más necesitados. El cumplimiento de la meta de tener a todos los colegios con banda ancha, junto con los contenidos desarrollados en el portal www.yoestudio.cl traerá un gran apoyo a la calidad de enseñanza, a la vez que incorpora a los estudiantes de todo el país al uso inteligente de las plataformas digitales con las que tendrán que interactuar cuando ingresen al mercado laboral. Podrá apoyar tambien y especialmente en la enseñanza del idioma inglés, donde carecemos de suficientes profesores para llegar a todos. Será un primer e importante paso en la incorporación de las nuevas generaciones a la Sociedad en la que les tocará vivir, la sociedad del conocimiento, donde tendrán más oportunidades que nunca antes en la historia del país.

Solo nos queda "cuadrarnos" detrás de estas medidas a todos cuantos deseamos que Chile no llegue tarde a la revolución digital, y apoyar en todo cuanto sea necesario para que la Agenda Digital sea también parte del sector productivo, de la academia, de los partidos políticos y de los think tanks. Entonces podremos focalizar los esfuerzos de todo el país en llegar, esta vez sí, a estar entre las naciones desarrolladas.

Alfredo Barriga
ex Secretario Ejecutivo de Desarrollo Digital

sábado, 8 de octubre de 2011

La guerra de las economías del conocimiento ya ha comenzado

Todo este tiempo en que he estado hablando como disco rayado de la Sociedad del Conocimiento no ha sido por “visionario”, simplemente he estado describiendo lo que está sucediendo en el mundo, tratando de ponerlo en nuestra Agenda.

Un artículo de la BBC titulado “La Batalla de las superpotencias del conocimiento” (http://www.bbc.co.uk/news/education-14949538) da cuenta que no he estado exagerando. Hay una verdadera batalla entre Estados Unidos, Europa y las potencias emergentes como China, India y Corea del Sur, que están empeñados en una carrera  para invertir en investigación de tecnologías e innovación. Están buscando los ingredientes que como Google, conviertan un proyecto universitario en una empresa. Están buscando generar los puestos de trabajo destruidos por la crisis financiera del 2008. En Europa, piensan crear un millón de empleos enfocados solo en investigación para competir mundialmente en áreas como salud, energía y economía digital.

Francia ya anunció el lanzamiento de un programa de 45 billones de dólares para la generación de “clusters de innovación” donde las Universidades, las grandes empresas y los Centros de Investigación se potencian juntos para crear empresas basadas en el conocimiento. Se ha constatado que estas empresas se expanden a una velocidad y escala inalcanzables en las industrias manufactureras tradicionales.

Las cifras de la OCDE muestran que en la crisis financiera se perdieron 11 millones de puestos de trabajo, 5 de ellos en EEUU. La mayoría de los despidos fueron en la industria manufacturera y en puestos de trabajo poco cualificados. Recontratar a esos trabajadores pasa por reconvertirlos hacia trabajos cualificados, muchos de los cuales requieren titulación. Países como Corea del Sur ya lo vieron venir hace años, y hoy es el sexto país del mundo en número de graduados con título por delante de países como Francia o Italia. Corea del Sur hace ya una generación que decidió invertir fuerte en mejorar los estándares de calidad de la enseñanza, en todos sus niveles, para pasar de ser una potencia industrial a una potencia del conocimiento. Tiene un Ministerio de Economía Digital.


Según el Secretario General de la OCDE, el español José Ángel Gurría, el triángulo de innovación, educación y habilidades es de extrema importancia, definiendo tanto el problema como la solución.  “Debemos “rebootear” nuestras economías con un crecimiento más inteligente”, añadió.

Chile llegó tarde a la revolución industrial, y al paso que va, llegará tarde también a la revolución digital. Necesitamos poner – toda la sociedad – un mayor sentido de urgencia. 

La economía en Internet es la que está creciendo más rápido en el mundo, generando casi tres empleos por cada uno que destruye, y de mejor calidad y remuneración. Debemos apostar decididamente por ella, superando los actuales paradigmas del nuestro modelo económico basado en recursos naturales, sin que ello signifique dejar de tener esas actividades. Debemos incorporarnos con más fuerza a un mercado mundial de 8 trillones de dólares anuales en comercio electrónico. Debemos rehacer mallas curriculares y metodologías de enseñanza, para que nuestros jóvenes puedan incorporarse rápidamente a esta dinámica economía. Tenemos que comenzar a generar  “clusters de conocimiento” como los que están haciendo en Qatar (“Ciudad de la Educación”) o en Seúl (Media Digital City).
No es que no estemos avanzando, es que los demás van cada vez mucho más rápido. Colombia subió 21 puestos en e-gobierno el año pasado (versus una mejora de 6 puestos para Chile), y ya nos pasó. Uruguay subió 12 puestos en el índice NRI (versus una mejora de 1 puesto para Chile), y ya nos está alcanzando.

Debemos convencernos de que será la economía del conocimiento la que nos va a crear el desarrollo que necesitamos para el SXXI, y darnos cuenta que en la partida de esta carrera partimos bien y luego otros se nos adelantaron.
Alfredo Barriga

domingo, 4 de septiembre de 2011

Agenda Digital II: el vaso medio lleno

En uno de los cursos del MBA en el IESE nos contaban acerca de un empresario catalán que tenía una fábrica de zapatos y enviaba a dos de sus hijos a prospectar mercado en sendos países africanos. Al poco tiempo recibió un mensaje del primero: “cero potencial de mercado: nadie usa zapatos”. Luego recibió un mensaje del segundo: “excelentes perspectivas: nadie usa zapatos”. Y es que una misma realidad puede ser vista de forma innovadora y convertir lo que aparece como un fracaso en una oportunidad.



En mi anterior posteo explicaba por qué lo digital no es tema en la elite de Chile. En este posteo mostraré el otro lado de la medalla: qué hay y cuál es nuestro potencial.


Chile sigue siendo el “mateo del barrio” respecto del uso de TIC. Estamos en el puesto 39 en el Network Readiness Index de 2010-2011, un puesto mejor que el año anterior. Subimos 6 puestos en el ranking de e-gobierno de las Naciones Unidas entre 2008 y 2010. Estamos aproximadamente a un 67% del promedio de la OCDE en el uso de TIC (Índice de Desarrollo Digital, IDC, Mayo 2011). El año pasado se entregaron más de 100 millones de servicios electrónicos por parte del Estado, que ofrece más de 46o trámites electrónicos al público. Al menos 67 de estos trámites se hacen 100% vía Internet. El ingreso de la Banda Ancha Móvil ha supuesto pasar de los 3 millones de accesos (por cierto, no es efectivo que exista “solapamiento” entre ambas, salvo en el segmento más innovador del mercado). El año pasado, se pagaron más de US$20.000 millones en impuestos vía Internet. Según un estudio llevado a cabo por Subtel con la Universidad Alberto Hurtado, las personas compran banda ancha para apoyo a la educación como principal razón (38%). Tenemos una penetración de casi el 100% en banca electrónica, respecto del total de cuentas corrientes. Hay Bancos en los cuales los clientes emiten más cheques electrónicos que cheques de papel.


Todo esto ha sido a pesar de que la agenda digital no es tema en Chile. ¿Dónde estaríamos si realmente fuera tema? Por lo tanto, los esfuerzos de todos quienes desean un mayor desarrollo digital para el país se deben de concentrar en ese solo punto: hacer que la Agenda Digital sea parte de la agenda del país. Que exista una visión digital del país, a largo plazo, como la tienen otros países más adelantados. Chile ha demostrado, como sociedad, que puede ir muy lejos, si sabe dónde ir. El modelo económico que surgió en la década de los 70, que tuvo amplio apoyo, pasó a ser agenda país de forma transversal, y el país triplicó su PIB per cápita en 20 años. Que el modelo esté cuestionado después de ese tiempo no modifica el hecho de que, cuando ponemos consenso respecto de algo y trabajamos focalizados, llegamos muy lejos.


La Economia en Internet en este momento es el Ferrari de la economía mundial. Sigue creciendo a dos dígitos. Superó el PIB de Canadá. Mueve 8 trillones de dólares al año en comercio electrónico. Crea 2,6 puestos de trabajo sobre todo en la PYME por cada uno que destruye. Mejora el PIB entre 0,5 y 1,5 puntos por cada 10 puntos de mayor penetración en banda ancha. Está generando un mercado de US$120 mil millones anuales adicionales en el mundo en el sector de servicios globales. Es donde están las oportunidades.


¿Cómo se posiciona todo esto en la agenda país? Difundiéndolo, “evangelizando”, llevándolo a todas partes, repitiéndolo con convicción y fuerza en los lugares que hasta ahora han estado de espaldas a esta realidad, no por falta de interés, sino por falta de conocimiento.

Tenemos aún muchas oportunidades como país, y debemos aprovecharlas. Arriba decía que estamos 39 en el índice NRI, y que habíamos mejorado un puesto. Pero Uruguay subió 12 y Colombia, 5. Subimos 6 lugares en e-gobierno, pero Colombia subio 21 y nos pasó por tres lugares. Quizá esta sana competencia nos sirva para galvanizar los esfuerzos de todos y generar un verdadero cambio de paradigma en nuestra Sociedad, que solo puede ganar si hace las cosas bien en el inicio de esta nueva era, la de la Sociedad del Conocimiento.


Alfredo Barriga

viernes, 2 de septiembre de 2011

La cruda realidad de la Agenda Digital en Chile


Lamentablemente la gran revolución digital que está sacudiendo al mundo, abriendo oportunidades a países que llegaron tarde a la revolución industrial y no pudieron quedar entre las naciones desarrolladas, no es tema en Chile. Los países mencionados se han desarrollado más rápido que nosotros, han generado sociedades más justas, y sobre todo, tienen una visión largo plazo que transforma el país en uno mejor. Ahí está Corea de Sur, n°1 en gobierno electrónico, que durante 7 presidentes seguidos ha perseguido generar una sociedad del conocimiento, siendo una gran nación industrializada. Y que para llegar a eso tuvieron otro gran plan público-privado que transformó un país pobre y agrícola en lo que es hoy.


Se dice que los jueces hablan por sus sentencias. Análogamente, los empresarios hablan por sus organigramas y sus estados financieros, los gobiernos por sus presupuestos, la academia por sus mallas curriculares y centros de investigación, los Think Tanks por sus papers, los partidos políticos por sus programas y los legisladores por las leyes que promueven. Pues bien, respecto del tema de la Sociedad del Conocimiento y de la Agenda Digital, su silencio es elocuente.


El Estado sigue siendo la organización que más gasta en Tecnologías de la Información y Comunicaciones en Chile, aunque es menos del 1% de su presupuesto total anual. En todo caso, el mejor ranking que tenemos siguesiendo en e-gobierno (18 del mundo).


Las empresas siguen utilizando las TIC como un “automatizador de procesos” más que un transformador de paradigmas. Los CIO corporativos reportan a la Gerencia de Administración y Finanzas, y no a la Gerencia General como ocurre con las empresas que están avanzando más en la materia, cambiando sus paradigmas de negocios.

En el mundo académico, no hay centros de investigación sobre la sociedad del conocimiento o la economía en Internet, o los nuevos paradigmas mundiales que trae la revolución digital. Los Think Tanks no han producido hasta la fecha ningún “paper” sobre las oportunidades históricas que se presentan al país de la mano de la revolución digital y de formas cómo podríamos aprovecharlas.

En ninguno de los programas de los partidos políticos se dedica un capítulo a este tema. Los legisladores no analizan y por lo tanto no proponen nuevos marcos legislativos que pueden ser de su iniciativa para generar un marco más propicio al desarrollo digital del país.

Ni siquiera los estudiantes, que claramente necesitan un cambio de mallas y metodologías acordes a la nueva realidad, lo mencionan entre sus peticiones. En definitiva, la cruda realidad es que el desarrollo digital del país no es tema para nadie, y que Chile sigue atado a modelos, esquemas y conceptos que tuvieron sentido a fines del S.XX y hoy son, por decir lo menos, anacrónicos.


La Sociedad del Conocimiento no es una entelequia. A partir de Internet y de la WWW se ha generado un ecosistema social y económico basado en el acceso a una cantidad gigantesca y creciente de conocimiento y de herramientas para crear valor a partir del mismo, gran parte de los cuales son gratis.


La economía en Internet crece sistemáticamente a dos dígitos año tras año, y ya supera el PIB de Canadá. Crea 2,6 puestos de trabajo por cada uno que destruye (3, en el caso de Chilecompras, único del que hay estudio en Chile). Genera 8 trillones de dólares anuales en comercio electrónico. Permite a las PYME exportar el doble de lo que hacen cuando no usan Internet. Es responsable de ente un 20% y un 33% del incremento del PIB de las naciones que lideran en conectividad. Y sin embargo, como país, seguimos poniendo las fichas en la Sociedad "Offline", que es incapaz de mostrar esos resultados.


La demanda por banda ancha es superior a lo que la oferta puede entregar con los mecanismos tradicionales de mercado, lo cual ha hecho que en los países que lideran en esta revolución digital, el Estado haya debido complementar mediante agresivos programas la cobertura que el mercado no puede entregar, y lo han hecho con el conocimiento de la rentabilidad social y económica de dicha inversión: cada diez puntos de penetración de banda ancha en un país, incrementa su PIB entre 0,5 y 1,5 puntos más al año. Australia hizo los cálculos y se embarcó en la inversión en infraestructura más grande de la historia económica para entregar a todos sus habitantes fibra óptica al hogar o, en su defecto, Banda Ancha Móvil de alta velocidad.


Los países de la OCDE, recientemente reunidos en París bajo el lema “La Economía en Internet: Generando Crecimiento y Empleos” han reconocido los beneficios de este ecosistema, que se pueden resumir en cuatro: libertad, empoderamiento de las personas, transparencia, e igualdad de oportunidades. Internet y la WWW han sido la creación más exitosa de la historia, generando un ambiente innovador, emprendedor, democratizador e igualador como nunca antes se había visto. Las naciones que están apostando fuertemente por esta revolución, están viendo un gran cambio en la calidad de vida de sus habitantes. La revolución digital no tendrá paciencia con las naciones que le den la espalda, o que se empecinen en seguir funcionando con paradigmas de la Sociedad Industrial, que están siendo claramente superados por la Sociedad del Conocimiento.


Las Naciones Unidas, la misma OCDE, los foros internacionales como el World Economic Forum, la APEC, el TPP, el eLAC, están dedicando tiempo, presupuesto y neuronas hace tiempo y en forma creciente a la sociedad de la información y del conocimiento. Las Naciones Unidas declararon en junio de este año como derecho humano básico el acceso a Internet.


Los niños que hoy entren al pre kinder, cuando salgan a trabajar, postularán a puestos de trabajo que hoy no existen, usando herramientas que no se han inventado, y en formas que ni podemos imaginar. El sistema educativo fue pensado para generar mano de obra a la Sociedad Industrial. Es totalmente inadecuado para la Sociedad del Conocimiento. Estamos preparando futuros frustrados, mano de obra no cualificada, ineptos, analfabetos digitales en un mundo digital. Los contenidos y metodologías de enseñanza en Internet hacen obsoletas las clases de hoy, y coexisten en un mundo con contenidos gratis e instituciones con fines de lucro, que entregan buena formación a menor costo que la formación tradicional... y donde el "truco de la inmobiliaria" no se puede hacer 


Chile, desde su creación, ha sido un país orientado a los recursos naturales, algunos renovables, otros – los que más aportan a la economía – no renovables. Ha sido un importador neto de conocimiento, teniendo sin embargo todo para producirlo y exportarlo. Ha explotado recursos tangibles no renovables sin generar un recambio no tangible, como han hecho otros países que eran, hace 30 años, menos desarrollados que Chile. Seguimos siendo un país esencialmente productor y dependiente de un producto, y nos falta visión de largo plazo, o Plan B para cuando ese producto ya no esté. Algunos países árabes productores de petróleo, ya desde la creación de la OPEC, generaron políticas públicas para “el día que se agote el petróleo”, invirtiendo grandes sumas en empresas no vinculadas al petróleo y en educación de calidad para sus súbditos, enviando a los mejores a estudiar a las mejores universidades. Han invertido en la economía digital más rápido que nosotros, al punto que ya nos han pasado en el Índice del Banco Mundial sobre conectividad (Network Readiness Index). Y no son los únicos países: Chile ya es superado por Israel, los Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Estonia, Malta, Malasia, Bahrein, Chipre, Eslovenia, Túnez, China y 25 países del primer mundo.


Y sin embargo, la sociedad civil está preparada para aprovechar las oportunidades de la revolución digital. En un reciente estudio realizado por Subtel con la Universidad Alberto Hurtado, un 63% de los usuarios chilenos tienen un conocimiento medio o alto del uso de Internet; un 86,5% considera que Internet ha sido un aporte en la educación de sus hijos (y un 48% contrató Internet para apoyo en la educación de los hijos o para autoformación); un 67% considera que ha sido un aporte en el trabajo. Por lo tanto, ya no es solo acerca de redes sociales o entretención, sino de valor agregado en temas de importancia para las personas.


El desarrollo digital de Chile es el mejor y más económico camino para llevarlo a ser una sociedad de oportunidades, más igualitaria, más transparente, más libre, con más y mejor calidad de edcuación, salud y trabajo, y menos dependiente de recursos que en algún momento se van a terminar. El sistema, que venimos acarreando desde hace tantos años, no nos ha llevado y no nos va a llevar al desarrollo. Ha producido y mantiene un país que crece pero sigue siendo muy desigual. No ha conseguido, a pesar de todos sus cambios de políticas, crear una sociedad de oportunidades con movilidad social. Y la solución no va por más Estado o menos Estado, porque eso es seguir dándose vueltas alrededor del mismo círculo. El Estado como lo conocemos hoy en todo el mundo es una organización arcaica creada al albor de las revoluciones de comienzos del siglo XIX. El vibrante mundo en Internet se ha creado al margen del Estado, global desde su concepción, libre, abierto, transparente.


La solución es incorporarnos – cuanto antes – a la Sociedad del Conocimiento y a las oportunidades que trae consigo. Los próximos 10 años van a ser críticos. Ahí nos jugamos pasar a ser parte del mundo desarrollado o quedarnos para siempre como un “país extractor”, la actividad más antigua de la historia de la humanidad, creadora por ello del modelo de Sociedad más básico, arcaico, jerarquizado y socialmente injusto.

Aprovecho para dar las gracias a todos quienes me han dado su apoyo y sugerencias por redes sociales y correos electrónicos en estos 18 intensos meses. A quienes me han comprendido y a quienes no, forzándome a explicarme mejor. He procurado dentro de la vorágine del cargo responder personalmente a cada una y a cada uno y encauzar sus inquietudes en proyectos concretos. El no haberlo logrado es mi responsabilidad.

Alfredo Barriga

martes, 16 de agosto de 2011

En los 20 años de la WWW

El 6 de agosto pasado se cumplieron 20 años desde que se publicó el primer sitio Web, diseñado por el creador del World Wide Web (WWW), Tim Berners-Lee. Tim pasará a la historia como uno de los grandes benefactores de la humanidad, por habernos regalado la herramienta de transformación más grande de la historia.



Si hace 20 años atrás hubiéramos dicho a alguien que podríamos tener acceso a información ilimitada, que podríamos ver videos en el teléfono móvil, que podríamos acceder a contenidos de los cursos de las Universidades más prestigiosas, que podríamos generar ingresos trabajando desde nuestra casa para gente a la que no conocemos, que podríamos comunicarnos vía videoconferencia, que podríamos recibir educación sin ir a un establecimiento, que podríamos hacer trámites del Estado sin ir a una oficina y pagar impuestos sin movernos de la casa, no nos habrían creído, o nos habrían dicho algo como “si, en el Siglo XXV”. Y si además le hubiéramos dicho que todo eso sería gratis, nos habrían tratado de locos. ¿Dónde puede inventarse un modelo económico que permita eso? ¡Es imposible! Y si embargo, eso es exactamente lo que ha ocurrido.


Hoy el acceso a la WWW es considerado “derecho humano fundamental” por la ONU. En los últimos 7 años se han incorporado 1.800 millones de personas para llegar a más de 2.000 millones, y el reto está en cómo darle acceso a los 5 mil millones restantes. Se han creado de la nada y en tiempo récord emprendimientos valorados en decenas de miles de millones de dólares en la bolsa, demostrando que el conocimiento sí es un recurso económico más importante que el capital, y que la Sociedad del Conocimiento no es una entelequia sino una realidad.


De cómo cada persona y cada país utilicen esta inagotable fuente de valor dependerá el futuro de cada persona y de cada país. El modelo de desarrollo focalizado en aquéllos recursos naturales en los que somos mundialmente competitivos, después de tantos años – suficientes - no nos ha llevado al desarrollo. No podemos llegar tarde a la revolución digital que ha traído Internet, y nos estamos quedando atrás. No es un tema solo de Gobierno, sino de la Sociedad en su conjunto. Si no forma parte de la Agenda de las empresas, de la Academia, de los Think Tanks, de los Partidos Políticos, de los parlamentarios, de las ONG, de los estudiantes, de los profesores, de los profesionales, no avanzaremos a la velocidad necesaria y volveremos a quedar al margen de los países desarrollados.


La Economia en Internet crece a dos dígitos año tras año desde que se inventó. Su PIB ya superó a Canadá. Sin embargo, seguimos enfocados en la economía fuera de Internet. El comercio electrónico se empina por los 8 trillones de dólares al año, sin embargo en Chile las ventas de retail en Internet no supera el 1% del total. Por cada puesto que destruye la nueva economía se crean 2,6 puestos nuevos de mejor nivel de remuneración, sin embargo seguimos formando profesionales que, cuando salen de la carrera, no tienen idea de cómo usar rentablemente Internet. Nuestra economía se está quedando en el pasado, y no nos damos cuenta porque a pesar de ello, va bien. Sólo somos conscientes que distribuye mal el ingreso, pero no vemos el rol igualador y meritocrático que trae inherentemente la Economía en Internet.


Necesitamos aprehender urgentemente nuestra percepción de la Sociedad del Conocimiento, el uso de Internet y la incorporación de TIC como herramienta de desarrollo del país, o quedaremos fuera de, quizá, la última oportunidad de ser un país desarrollado.


Alfredo Barriga